Opinión

Todo es Personal en Yucatán

COSAS RARAS SE ven en la política, pues pocas veces, al menos en el Congreso, algún diputado reconoce errores. Esta semana la diputada panista Ana Cristina Polanco decidió hacer lo que pocos: admitir públicamente que se equivocó.

“Utilizar una imagen ilustrativa sin aclararlo fue un error. Lo asumo”, escribió tras quedar evidenciado que la fotografía exhibida en tribuna no correspondía al caso del gusano barrenador en Yucatán, sino a un viejo registro de otro país.

El resbalón no fue menor, pero ahora, en tiempos de sobreexposición digital, una imagen mal utilizada puede erosionar credibilidad en segundos. Y más si el contexto era la máxima tribuna del Congreso, donde el estándar debería ser –siempre– el rigor.

Pero el giro vino después. Lejos de enredarse en explicaciones o victimizarse, la legisladora tizimileña optó por reconocer la falla y reconducir el mensaje. En el Congreso del Estado, donde el panismo suele no reconocer sus errores y la negación suele ser como un refl ejo automático, es cosa rara toparse con alguien que reconoce su error y además se disculpa en redes sociales.

Y HABLANDO DE Tizimín, en momentos en que el panismo anunciaba una serie de “reconciliaciones” para colocar a Esteban Abraham Macari en la alcaldía en el proceso electoral de 2027, surgió una voz discordante e incómoda: la del presidente de la Unión Ganadera Regional del Oriente de Yucatán, Mario Esteban López Meneses, quien recalcó que no existe ninguna “persecución de brujas” ni intereses políticos en la denuncia penal que interpuso hace unos meses por un presunto desvío de 160 millones de pesos, que habría ocurrido cuando el exdiputado local del PAN presidía dicha organización.

En la Expo Campo, el dirigente ganadero aprovechó para curarse en salud y recalcó que Abraham Macari tiene que aclarar qué sucedió con los recursos que recibió por parte de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) en el Gobierno estatal anterior, “porque no había coherencia en los números”.

“Creo que es lo correcto lo que hicimos y que sea la Fiscalía Anticorrupción la que determine si hay culpa o no. Digo, si hay algo que aclarar, pues que lo aclare, no es cuestión de persecución de brujas”, expresó. Las declaraciones del dirigente ganadero no dicen mucho sobre la situación, pero son un anticipo de que, al menos en Tizimín, habrá mucha tarea por hacer para lavar la imagen del polémico personaje, quien presume un día sí y otro no diversas labores de altruismo en el oriente yucateco.

EN LO QUE representa una sorpresiva renuncia dentro del PAN meridano, la exregidora Paulina Peniche Rodríguez se despidió de sus compañeros de Comité al anunciar que dejaría la encomienda como Secretaria de Promoción Política de la Mujer, supuestamente para dedicarse “de forma plena y completa a su labor en la sociedad civil organizada”, debido a que es coordinadora del colectivo feminista 50+1.

Sin embargo, quienes saben reportan que su renuncia se debe más a diferencias personales con algunos directivos del Comité meridano, justamente por un evento convocado por ella misma durante este mes, el cual no contó con respaldo de las estructuras y que, ante la falta de permisos, no pudo realizarse en un parque público. Peniche Rodríguez consideró que se trató de un “boicot interno”. Al fi nal, la versión oficial será distinta.

EN LOS CHISMES políticos ya se comenta que hoy tendrá lugar una peculiar reunión social que, más allá de lo festivo, no pocos interpretan con tintes estratégicos. El anfitrión será Sergio Vadillo Lora, quien ha decidido bautizar el encuentro como “Celebración de Amigos de Primavera”.

La cita, según se dice, será en uno de sus nuevos restaurantes.

Pero lo que más ha llamado la atención no es el lugar, sino la lista de invitados. Se habla de la presencia de sus amigos de “polaca” de siempre, aunque el foco estaría principalmente en miembros de la prensa, quienes – según trascendidos– serán agasajados con comida, bebidas, cervezas y hasta rifas que incluirían premios mayores como motocicletas.

EN LOS PASILLOS del Patronato Cultur no se habla de otra cosa: aseguran que el ambiente al interior de la dependencia se ha tensado notablemente en días recientes. El protagonista de los comentarios es David Escalante Lombardi, a quien describen visiblemente presionado.

Según versiones que corren entre el personal, el funcionario habría protagonizado un episodio de alto voltaje al lanzar gritos contra un jefe de departamento, en un tono tal que –dicen– prácticamente todo el personal del Centro de Convenciones Siglo XXI alcanzó a enterarse. Un momento que dejó más de una ceja levantada dentro de la institución.

¿El motivo? Trascendió que Escalante Lombardi habría reaccionado al enterarse de que dicho colaborador acudió directamente a exponer una situación ante el gobernador Joaquín Díaz Mena. La versión apunta a que la molestia escaló rápidamente, derivando en insultos y en un despido que, según cuentan, se dio en caliente.

Sin embargo, la historia no terminaría ahí. En los mismos círculos se asegura que el trabajador ya habría tenido oportunidad de explicar su versión directamente al Mandatario estatal, lo que abriría la puerta a una pronta reinstalación. Incluso se menciona que, de no concretarse su regreso a Cultur, podría ser reubicado en otra dependencia.

QUIEN NO TOMÓ nada bien las recientes definiciones partidistas fue el exalcalde Renán Barrera Concha. Y es que el anuncio del Partido Acción Nacional a nivel nacional habría caído como un auténtico balde de agua fría para sus aspiraciones.

De acuerdo con lo que ya se ha hecho público, el PAN dejará atrás el esquema tradicional en el que el padrón de militantes y simpatizantes defi nía candidaturas. En su lugar, se abrirá el proceso a la ciudadanía en general, acompañado de una etapa más amplia de debate interno rumbo a 2027.

El cambio no es menor. Se decía que Barrera Concha tenía en la mira el cuarto distrito federal –considerado por muchos como una posición prácticamente asegurada dentro de la lógica partidista– y que confiaba en las viejas reglas del juego para lograr la nominación.

Sin embargo, con el nuevo modelo, el escenario se transforma por completo. La apertura a la ciudadanía y la exposición pública de los aspirantes obligarán a perfi les como el suyo a medirse en un terreno mucho más amplio y menos controlable.

Algunos analistas ya interpretan que esta modificación podría marcar un antes y un después para varias figuras acostumbradas a las dinámicas internas del partido.

En el caso de Barrera Concha, más de uno se pregunta si aún tendrá margen para reposicionarse o si este giro en las reglas terminará por cerrar defi nitivamente la puerta a su eventual retorno político.

EN EL CONGRESO local comienza a tomar fuerza un tema que, según diversos trascendidos, ya escaló más allá de lo administrativo para convertirse en un asunto político de primer orden. Por primera vez en la historia legislativa del estado, se habría planteado la comparecencia del titular de la Japay.

El señalado es Francisco Torres Rivas, a quien se busca llamar a cuentas ante las constantes quejas ciudadanas por la falta de suministro de agua en distintas zonas de la ciudad, una situación que –dicen– no tenía precedentes en su magnitud en años recientes.

La solicitud, impulsada desde el Congreso del Estado de Yucatán, habría encendido alertas. Versiones que circulan entre legisladores apuntan a que Torres Rivas, al enterarse de la posible comparecencia para explicar el estado del servicio de agua potable en Mérida y los planes a futuro, habría comenzado a operar políticamente para frenar el proceso.

En ese contexto, se menciona que recurrió a contactos dentro de la bancada de Morena, buscando apoyo para detener o diluir la solicitud. Entre los nombres que más se repiten está el de la diputada Clara Rosales, quien –según estos mismos trascendidos– habría encabezado los esfuerzos para evitar que la comparecencia avanzara.

El episodio, lejos de disiparse, ha comenzado a generar mayor ruido político, no sólo por el tema del agua, sino por lo que algunos consideran un intento de esquivar la rendición de cuentas.

EN EL TABLERO político local, hay un nombre que comienza a sonar cada vez más en tono de ruptura: Jorge Carlos Ramírez Marín. Y no precisamente por nuevos acuerdos o alianzas, sino por un presunto aislamiento que, según se comenta, ya es difícil de disimular.

De acuerdo con versiones que circulan entre operadores y viejos cuadros cercanos, el exfuncionario habría perdido el respaldo de buena parte de sus colaboradores históricos, aquellos que lo acompañaron durante años e incluso –dicen– se sumaron con él en su más reciente etapa política.

El primer distanciamiento, según estos trascendidos, se habría gestado cuando Ramírez Marín impulsó únicamente a su hijo para ocupar un cargo de alto nivel en el gobierno estatal, dejando fuera a otros perfi les de su propio grupo. Una decisión que no cayó bien entre quienes esperaban reciprocidad tras años de lealtad.

Pero el rompimiento, aseguran, ahora sería total. En los mismos círculos se da por hecho que buscaría una diputación plurinominal estatal por el Partido Verde Ecologista de México… nuevamente para su hijo, lo que habría terminado por agotar la paciencia de sus allegados. El resultado: un liderazgo que, según se dice, hoy luce debilitado y prácticamente sin el respaldo de quienes durante mucho tiempo fueron su base más sólida.

Porque en Semana Santa, tu examen de conciencia ya es de sobra conocido… Todo es Personal.