Yucatán

Península de Yucatán concentra el 5% de los casos activos de dengue en México al inicio del 2026

Según los datos oficiales más recientes, durante enero del 2026, la Península de Yucatán acumuló 23 casos confirmados de dengue.

En las primeras cinco semanas de 2026, la Península de Yucatán suma 23 casos confirmados de dengue
En las primeras cinco semanas de 2026, la Península de Yucatán suma 23 casos confirmados de dengue / Especial

A inicios del 2026, el dengue sigue siendo un recordatorio latente de la vulnerabilidad sanitaria de la Península de Yucatán. Durante las primeras cinco semanas epidemiológicas del año, tanto Yucatán como Quintana Roo figuran entre los estados con mayor número de casos confirmados de dengue en el país, pese a que las cifras todavía no reflejan una crisis sanitaria.

Este patrón, aunque moderado, no debe interpretarse como un final feliz: detrás de los números hay virus circulando, mosquitos proliferando y miles de personas con síntomas que podrían estar alimentando una transmisión silenciosa en comunidades urbanas y rurales.

2026: cifras iniciales y la percepción de riesgo

Según los datos oficiales más recientes, durante enero del 2026, la Península de Yucatán acumuló 23 casos confirmados de dengue: 13 en Quintana Roo, 7 en Yucatán y 3 en Campeche. Aunque estos totales están lejos de saturar los servicios de salud o provocar fallecimientos, colocan nuevamente a esta región en la lista de las 15 entidades con mayor incidencia del país en este inicio de año, junto con estados del norte y centro de México.

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Estos casos confirmados son solo la punta del iceberg: hay 488 casos sospechosos en la península, de los cuales 294 corresponden a Quintana Roo, 121 a Yucatán y 73 a Campeche. Estas personas presentaron síntomas característicos —fiebre, dolor muscular, dolor detrás de los ojos y malestar general— pero no se sometieron a pruebas que permitan confirmar su estatus epidemiológico. La brecha entre casos sospechosos y confirmados abre la posibilidad de que la circulación viral sea más extensa de lo que reflejan las cifras oficiales.

La península redujo brotes, pero el dengue nunca desapareció

La península de Yucatán vivió en 2025 una temporada de dengue más benigna que en años recientes, aunque no exenta de complejidades. Al cierre de ese año, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) registró 500 casos confirmados de dengue en la región: 262 en Quintana Roo, 192 en Yucatán y 46 en Campeche. Esto representa una caída sustancial respecto a 2024, cuando los casos sumaron casi 2 mil (995 en Quintana Roo, 352 en Yucatán y 617 en Campeche), una de las cifras más altas de la historia reciente de la enfermedad en la región.

Además de la reducción de contagios, la mortalidad también descendió: en toda la península se reportaron cinco muertes por dengue en 2025 —tres en Quintana Roo y dos en Yucatán— mientras que Campeche no registró decesos por esta causa. Este descenso representa una caída de más del 50% con respecto a 2024.

Durante 2025, además, los casos sospechosos que acudieron a consulta fueron aproximadamente 11 mil 236, cifra que también representa una disminución frente a años anteriores. Las autoridades sanitarias atribuyeron este avance a estrategias sostenidas de control vectorial, campañas de concientización y cooperación entre las jurisdicciones de la península.

El contexto nacional y peninsular: lugares que llaman la atención

A nivel nacional, estados como Sonora, Sinaloa, Veracruz y Tabasco reportaron en 2026 cifras más altas de dengue confirmado que los tres estados de la península, situando a Yucatán y Quintana Roo en posiciones de mediana incidencia, pero dentro del grupo con mayores casos al inicio del año.

Históricamente, México ha visto fluctuaciones importantes en la incidencia de dengue. El año 2025 cerró con miles de casos confirmados y decenas de defunciones en el país entero, con fuerte presencia en entidades del norte y occidente, situando con mayor urgencia el control del mosquito vector no solo en la península sino en todo el territorio nacional.

Serotipos y riesgos clínicos: el virus que siempre cambia

En la Península de Yucatán, los serotipos que circulan actualmente son principalmente DENV-2 y DENV-4, virus con capacidad de provocar síntomas clásicos del dengue: fiebre alta, dolor intenso, náuseas, vómitos y sarpullidos.

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De estos, el DENV-2 ha sido asociado en el pasado con formas más graves de la enfermedad —incluido dengue hemorrágico y síndrome de choque— especialmente en personas que ya habían padecido dengue previamente. Esto quiere decir que un segundo episodio de infección puede derivar en complicaciones más serias.

El combate biológico: Wolbachia como estrategia emergente

Una de las iniciativas más innovadoras en 2025 y que sigue activa en 2026 es el uso de mosquitos portadores de la bacteria Wolbachia. Esta bacteria reduce la capacidad del Aedes aegypti para transmitir virus como dengue, zika y chikungunya.

En una alianza entre el gobierno estatal de Yucatán y la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), se lanzó una estrategia de liberación de estos “mosquitos buenos” como medida complementaria al control tradicional (fumigación, descacharrización y eliminación de criaderos). Esta táctica, replicada luego en otras entidades, busca provocar que Wolbachia se establezca en la población local de mosquitos, reduciendo así la transmisión viral de forma sostenida.

Aunque la evidencia científica aún evalúa la eficacia a largo plazo de estas técnicas a gran escala, su implementación sitúa a la península como una de las regiones pioneras en México en aplicar este enfoque biológico.

Factores ambientales y dinámicas sociales: un riesgo constante

El clima de la península —con altas temperaturas, humedad persistente y lluvias intermitentes— sigue siendo propicio para el ciclo de reproducción de Aedes aegypti. Además, la movilidad entre municipios, la densidad urbana de centros como Mérida y Playa del Carmen, y la constante llegada de visitantes crean condiciones ideales para que el virus se mantenga en circulación activa si no se sostienen medidas preventivas.

Los municipios con mayor número de diagnósticos positivos en 2026 reflejan estos patrones: en Yucatán destacan Mérida y Progreso; en Quintana Roo, Playa del Carmen, Benito Juárez y Othón P. Blanco; y en Campeche, Ciudad del Carmen y Campeche capital.

Prevención comunitaria: acciones que importan

El combate contra el dengue no está solo en manos de autoridades sanitarias: la participación ciudadana es un factor decisivo. Eliminar recipientes con agua estancada, tapar depósitos de agua, limpiar patios, usar repelentes y acudir temprano a consulta médica siguen siendo prácticas clave para evitar que los casos se multipliquen conforme avance la temporada de lluvias y calor.

Mientras que las cifras oficiales de 2026 aún no describen un brote explosivo, la circulación viral activa, la presencia de serotipos con potencial de complicaciones y la persistencia de condiciones favorables al mosquito mantienen al dengue como un desafío sanitario que no puede ser relegado al olvido.