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En Yucatán, resurge el chikungunya, aumenta el dengue y aparecen moscos capaces de transmitir hasta cuatro enfermedades

La Secretaría de Salud federal informó sobre un caso de chinkungunya en Yucatán, el primero detectado luego de siete años.

Yucatán y Quintana Roo concentran todos los casos de chikungunya reportados este año en México
Yucatán y Quintana Roo concentran todos los casos de chikungunya reportados este año en México / Especial

Yucatán volvió a encender las alertas sanitarias en 2025: el chikungunya reapareció después de siete años justo cuando el estado enfrenta uno de sus periodos más intensos de dengue y una expansión inédita de mosquitos capaces de transmitir múltiples virus.

El resurgimiento de una enfermedad ausente desde 2018, combinado con un año que cerrará con más de un centenar de casos de dengue —la mayoría con signos de alarma— y la detección de nuevas especies invasoras como Aedes vittatus, configura un escenario epidemiológico complejo que amenaza con reactivar ciclos virales que la región creía bajo control.

Según el reporte de la Secretaría de Salud federal correspondiente a la semana epidemiológica 47 (del 16 al 22 de noviembre), en el país se confirmaron dos casos, uno de ellos en Yucatán y otro en Quintana Roo; en total, la región peninsular sumó cuatro contagios este año, con tres en Quintana Roo y uno en Yucatán.

Esta confirmación ha activado la vigilancia epidemiológica y vuelve a poner en el centro de la política pública la necesidad de reforzar prevención y control de los vectores transmisores.

Históricamente, el chikungunya apareció en Yucatán en 2015 durante el primer gran brote que coincidió con la introducción del virus en México, pero desde noviembre de 2018 no había casos confirmados, hasta este año.

La Península de Yucatán sumó 10 nuevos casos de dengue en la última semana.

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El retorno oficial del virus refleja cómo, incluso con esfuerzos continuos, estas arbovirosis pueden resurgir cuando las condiciones climáticas y ecológicas son favorables para los mosquitos vectores. El hallazgo revive temores de un repunte, mientras especialistas advierten que las condiciones climáticas del sureste podrían detonar un escenario de alta circulación viral si no se refuerzan las medidas de control.

Dengue: el mayor desafío

Mientras el chikungunya hace su reaparición, el dengue ha sido la enfermedad transmitida por mosquitos con mayor incidencia en Yucatán en 2025.

De acuerdo con el panorama epidemiológico más reciente de la Secretaría de Salud federal, la entidad reportó un total de 187 casos confirmados de dengue durante 2025, con 80 casos de dengue no grave, 99 con signos de alarma y 8 casos graves.

Esta cifra representa un repunte que ubica al dengue con signos de alarma como el cuadro clínico más frecuente en la entidad. La temporada lluviosa, la alta humedad y las temperaturas cálidas típicas del trópico favorecen que los mosquitos vectores encuentren condiciones ideales para reproducirse y transmitir el virus a lo largo del año.

Zika: bajo registro, pero vigilado

Respecto al zika, los datos oficiales del Sistema de Vigilancia Epidemiológica indican que en 2025 hubo muy pocos casos confirmados en México, y en el país el registro a la semana epidemiológica 18 mostraba solo uno confirmado en Veracruz, mientras otras entidades como Yucatán no reportaban casos confirmados hasta ese corte.

Aunque los casos de zika han sido escasos en 2025, la enfermedad sigue siendo un motivo de alerta debido a sus potenciales efectos en embarazadas y el desarrollo fetal, así como su transmisión por Aedes aegypti y Aedes albopictus, los mismos vectores que propagan dengue y chikungunya.

Nuevas amenazas: mosquitos invasores

Un elemento nuevo en el escenario epidemiológico de Yucatán en 2025 es la detección de una especie de mosquito hasta ahora no documentada en la región continental de México: Aedes vittatus. Investigadores confirmaron su presencia en diversas poblaciones del estado, desde zonas cercanas a Chichén Itzá hasta Mérida, lo que sugiere una posible expansión de este vector capaz de transmitir dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla.

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La incorporación de Aedes vittatus al registro entomológico local significa un reto adicional para los programas de control, pues esta especie puede habitar tanto ambientes urbanos como silvestres, aumentando las oportunidades de transmisión viral.

Acciones de control

Frente a este panorama complejo, las autoridades de Yucatán y federales han intensificado las acciones de control vectorial y campañas de prevención, entre ellas destaca la estrategia “Fábrica de Mosquitos Buenos”: puesta en marcha en 2025, esta iniciativa produce y libera mosquitos portadores de la bacteria Wolbachia, que reduce la capacidad del vector para transmitir dengue, zika y chikungunya.

Asimismo, se realiza el control larvario y descacharrización: campañas permanentes para eliminar criaderos de mosquitos en patios, recipientes con agua y espacios públicos. A lo que se suma la fumigación focalizada: intensificación de la aplicación de insecticidas en puntos críticos del estado, especialmente en zonas con mayor incidencia de dengue.

Estas medidas se suman a las recomendaciones clásicas de salud para la población: uso de repelentes, mallas en ventanas, eliminación de agua estancada y búsqueda temprana de atención médica ante síntomas compatibles con arbovirosis.

Panorama y desafíos para el futuro

El comportamiento de estas enfermedades en 2025 muestra que, aunque algunas como el zika mantienen bajas cifras de casos, otras como el dengue continúan siendo endémicas y con potencial de repunte. La reaparición del chikungunya tras años sin registros en Yucatán es un recordatorio de que los vectores pueden mantener ciclos de transmisión latentes que se reactiven bajo condiciones favorables.

Además, la presencia de nuevas especies de mosquitos invasores subraya la necesidad de una vigilancia entomológica más sofisticada y un enfoque de salud pública que combine acciones tradicionales y herramientas innovadoras, como la biotecnología en el control de vectores.