Integrantes del colectivo Chuk Je’el reafirmaron su compromiso con la preservación del maíz nativo y los saberes ancestrales al realizar una jornada de trabajo enfocada en el fortalecimiento del banco comunitario de semillas.
Durante la actividad, denominada Fortaleciendo la milpa tradicional de Dzitás, se llevó a cabo la exposición, selección, clasificación y desgranado de distintas variedades de semillas, las cuales fueron identificadas con nombre, tiempo de cultivo y características específicas, como parte del proceso de consolidación del banco de semillas.
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El proyecto, impulsado desde hace varios años en la comunidad, busca crear un espacio formal para el resguardo y conservación de semillas regionales, así como mantener viva la práctica de la milpa tradicional. El colectivo está integrado principalmente por personas adultas y de la tercera edad, aunque también cuenta con la participación activa de jóvenes, incluidos profesionistas comprometidos con la defensa del patrimonio agrícola y cultural maya.
Alejandro Salazar Chay, integrante del grupo, explicó que el colectivo reúne a hombres y mujeres de distintas edades, conscientes de la importancia de conservar semillas nativas y promover una alimentación sana y de calidad.
Señaló que la producción se destina principalmente al autoconsumo, y el excedente puede comercializarse para apoyar la economía familiar.
Por su parte, David Yam detalló que actualmente se encuentran en la etapa de mantenimiento y resguardo de semillas, consideradas patrimonio que sostiene la identidad y la soberanía alimentaria de la comunidad. Añadió que próximamente continuarán los trabajos para habilitar el espacio físico del banco, en coordinación con la comisaría ejidal de Dzitás.
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Surgimiento
El colectivo Chuk Je’el surgió por iniciativa de la propia comunidad, con asesoría de agrónomos y especialistas, con el objetivo de proteger la producción agrícola local y preservar las semillas que por generaciones han resguardado los campesinos.
Además de la conservación de maíces nativos, el grupo impulsa una red comunitaria de cuidado y preservación de tradiciones, que incluye ceremonias agrícolas mayas para pedir lluvias, así como la preparación de alimentos y bebidas tradicionales en el marco de celebraciones locales.
Con estas acciones, Chuk Je’el refrendó su compromiso de mantener viva la milpa tradicional y garantizar que las semillas nativas sigan germinando en el territorio, como herencia para las futuras generaciones.