Yucatán

"Sin mariposas en el estómago": Yucatán concentra los cinco tipos de cáncer gastrointestinal en la Península

Más de 170 mil personas padecen alguna enfermedad digestiva en la Península; las infecciones intestinales son las más comunes, seguidas de gastritis y úlceras vinculadas al Helicobacter pylori.

Diarrea crónica, alerta global en la salud digestiva
Diarrea crónica, alerta global en la salud digestiva / Laura Basulto

Cada 29 de mayo el mundo voltea a ver al aparato digestivo, ese sistema silencioso que, cuando falla, lo hace con consecuencias devastadoras. En el Día Mundial de la Salud Digestiva, los datos publicados por la Secretaría de Salud federal (SSA) traen una noticia incómoda para Yucatán: el estado es el líder peninsular en los cinco tipos de cáncer del sistema digestivo registrados este año, y la cifra total de enfermos gastrointestinales en la Península supera ya las 170 mil personas.

El Boletín Epidemiológico correspondiente a la semana 19 del año –del 10 al 16 de mayo del 2026– revela que en todo el territorio peninsular se han diagnosticado 210 casos de cáncer digestivo.

De ellos, Yucatán acapara 138:

  • 53 de cáncer de colon y recto
  • 28 de páncreas, 27 de estómago
  • 27 de hígado y vías biliares intrahepáticas
  • 3 de esófago.

Campeche reporta 63 casos, mientras que Quintana Roo suma apenas nueve. En el renglón más oscuro del sistema de salud regional, Yucatán ocupa el primer lugar.

El panorama no es reciente. En el 2025 se registraron 99 casos de cáncer de colon en Yucatán a nivel estatal, y en cuanto a la mortalidad general por esta enfermedad en el 2024, se reportaron 1,280 defunciones en la entidad, cifra que posiciona al estado como uno de los focos rojos del país en este padecimiento. La tendencia, lejos de revertirse, parece agravarse.

Un mal que va más allá del cáncer

Aunque los tumores malignos concentran la atención mediática, la carga real sobre la población yucateca es mucho más amplia. En total, a 170,241 personas de la Península ya les diagnosticaron alguna de las 22 enfermedades del sistema digestivo que monitorea la SSA en lo que va del 2026. De esa cifra, el 37% reside en Yucatán –más de 63 mil personas‒ el 46% en Quintana Roo y el 17% en Campeche.

El mal más común no es el cáncer, sino algo que muchos desestiman: las infecciones intestinales, es decir, las diarreas causadas por virus o bacterias, que ya enfermaron a 78,000 personas en la región. En Yucatán, 28,325 de ellas ya transitaron por esa experiencia. En segundo lugar figuran las infecciones intestinales por otros organismos, con 75,177 casos peninsulares, de los cuales 27,042 corresponden al estado.

El tercer azote es la gastritis y la úlcera, con más de 10,231 enfermos en la Península. En este punto, los números remiten a un actor bacteriano que la ciencia lleva décadas combatiendo sin éxito total: el Helicobacter pylori. El V Consenso Mexicano sobre H. pylori, publicado en 2025 por la Asociación Mexicana de Gastroenterología, reafirma que la prevalencia de esta bacteria en México alcanza el 70.5%, asociada a factores sociales y sanitarios, con un incremento preocupante de cepas resistentes a antibióticos como la claritromicina y la levofloxacina. En otras palabras, siete de cada diez mexicanos portan una bacteria que, si no se trata, puede derivar en úlceras y eventualmente en cáncer de estómago.

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Parásitos, lombrices y la higiene pendiente

Más abajo en el registro aparecen males que parecen de otro siglo, pero que siguen golpeando con fuerza. Las helmintiasis –infecciones por gusanos como lombrices o solitarias que colonizan el intestino, el hígado u otros órganos‒ suman 2,013 enfermos en la Península, siendo Quintana Roo el más afectado con 948 casos, seguido de Yucatán con 900. La amebiasis intestinal registra 1,439 pacientes, con 649 en Yucatán. La ascariasis –que se contrae al ingerir bebidas o comidas contaminadas y cuyas larvas migran por los pulmones antes de instalarse en el intestino‒ reporta 930 enfermos, con 753 en el estado, el mayor registro peninsular.

La lista continúa con 763 casos de infecciones por protozoos, 597 de enterobiasis –mejor conocida como infección por oxiuros, que provoca picazón anal intensa, insomnio e irritabilidad‒ y 297 de salmonelosis, de los cuales 195 radican en Quintana Roo.

La SSA es clara en el diagnóstico de fondo: ocho de los diez males más frecuentes se previenen con lavado de manos, buenas prácticas al cocinar y conservación adecuada de los alimentos. La solución no es cara ni complicada, pero sigue siendo insuficientemente practicada.

El alcohol, enemigo silencioso del hígado

Cerrando el “top ten” peninsular aparece la cirrosis hepática alcohólica con 147 casos, de los cuales 66 corresponden a Yucatán. Esta enfermedad, que representa la etapa terminal del daño causado por el alcohol al hígado, comienza con hígado graso, avanza a hepatitis alcohólica y culmina en cirrosis cuando el daño ya es irreversible. El consumo sostenido de entre 30 y 50 gramos de alcohol diarios durante al menos cinco años es suficiente para desencadenar este proceso.

La diarrea crónica, señal que no debe ignorarse

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El lema global del Día Mundial de la Salud Digestiva 2026 es contundente: “Diarrea crónica: No ignores las señales”. La Organización Mundial de Gastroenterología (WGO), que instauró esta conmemoración desde el 2005 al celebrar el aniversario de su fundación –ocurrida el 29 de mayo de 1958 en Irlanda‒ advierte que la diarrea crónica es frecuentemente subestimada porque los pacientes sienten vergüenza de hablar del tema con un médico.

Pero detrás de ese síntoma pueden esconderse enfermedades graves como la colitis ulcerosa o el síndrome del intestino irritable.

La WGO sintetiza su llamado en tres mensajes: aprender a interpretar lo que el colon intenta decir; descartar cualquier afección subyacente ante la duda; y comprender que la diarrea crónica merece atención médica, no vergüenza.

¿Qué puede hacer el yucateco?

La respuesta de las autoridades sanitarias es al mismo tiempo esperanzadora y sencilla: la mayoría de estos males tiene solución antes de que se conviertan en tragedias.

  • Lavarse las manos con agua y jabón antes de cocinar y después de ir al baño
  • Mantener los alimentos en condiciones de temperatura adecuadas
  • Beber agua potable
  • Moderar el consumo de alcohol y acudir al médico ante síntomas persistentes: diarrea, dolor abdominal o sangre en las heces son acciones concretas y accesibles.

Para la población sin seguridad social, la atención quirúrgica y oncológica especializada en el estado se concentra principalmente en el Hospital General “Dr. Agustín O’Horán” como unidad de primer contacto, y en el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (HRAEPY) como centro de referencia para procedimientos complejos y tratamiento oncológico.

En un estado que lidera los cinco cánceres digestivos de su región, la detección temprana no es un lujo: es la diferencia entre un tratamiento exitoso y una estadística más. El sistema digestivo habla todo el tiempo. La pregunta es si estamos dispuestos a escucharlo.