Campeche

Crisis en Hecelchakán, rastro municipal en ruinas por recortes presupuestales

El rastro municipal de Hecelchakán presenta grave deterioro por recortes presupuestales, mientras autoridades enfrentan crisis que podría frenar obras y afectar servicios.

Recortes presupuestales afectan obras en Hecelchakán.
Recortes presupuestales afectan obras en Hecelchakán. / Jorge Amado Caamal

Por los constantes recortes presupuestales del año, muchas obras no se podrán ejecutar para bien de la población, y una de ellas es el rastro municipal, que ya demuestra un enorme deterioro, dijeron los abastecedores del mercado, quienes aceptaron que el rastro tiene muchas fisuras y es una verdadera lástima que no se le dé mantenimiento. Ahora esperan que mejore la situación económica para un cambio de aspecto.

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Antonio Pérez Ortegón, abastecedor más antiguo, igual que Ignacio Xiu, quienes vieron la construcción del rastro hace más de 40 años, señalaron que hoy representa un deterioro desde su barda perimetral, las mesas de sacrificio en mal estado, la infraestructura para el sacrificio de reses quedó inservible y los corrales no sirven. Con el recorte de 2 a 3 millones mensuales, el ayuntamiento ya demuestra preocupación por no poder avanzar en cuanto a obras.

Fuentes fidedignas dijeron que esta quincena o fin de mes los trabajadores de la comuna solo cobrarán mitad de la quincena, y quienes no acepten este acuerdo podrán renunciar para no sufrir la crisis económica. Las consecuencias del recorte de 3 millones en marzo paralizarán las obras, y para el rastro público no habrá un solo peso. Tampoco hay presupuesto para comprar terreno para cementerio, y la alcaldía de Hecelchakán podría declararse en quiebra.

Temen parálisis de obras y falta de recursos municipales. / Jorge Amado Caamal

El rastro municipal, ubicado en el barrio San Francisco, conocido como Tacubaya, presenta techos de lámina rotos, corrales en malas condiciones y una infraestructura deplorable. Se necesita un nuevo rastro, como los de Hopelchén o Calkiní, pero será difícil que en este sexenio se haga posible, y tampoco se rehabilitará por los constantes recortes al presupuesto público, indicaron los abastecedores y quienes laboran en el lugar.

Los vecinos del rastro dijeron que al parecer los sumideros del centro de sacrificio están muy llenos y no han sido desazolvados. Falta mucho por hacer en el lugar, de donde salen los alimentos a diario, y hoy está en completo abandono por la autoridad. El proyecto de reparación quedó a la deriva.

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JGH