Campeche

“Solo quiero mi casa de regreso”: ancianita campechana clama ayuda tras ser estafada presuntamente por una abogada

Doña Rosa Amelia Ramírez Padilla, de más de 60 años, denunció haber sido víctima de fraude y despojo de su vivienda en la colonia Leovigildo Gómez. Pide apoyo a autoridades y asegura que acudirá a la Fiscalía.

Fraude y despojo: mujer mayor pide justicia en Palacio de Gobierno
Fraude y despojo: mujer mayor pide justicia en Palacio de Gobierno / Alex Pech

Con la voz entrecortada, los ojos enrojecidos y apoyada en un bastón que apenas le permite sostenerse en pie, doña Rosa Amelia Ramírez Padilla llegó hasta el Palacio de Gobierno para pedir ayuda. Su historia, marcada por la pérdida, las enfermedades y ahora el despojo, la mantiene sumida en la angustia. A sus más de 60 años, la mujer ha vivido durante tres décadas en su casa ubicada en la colonia Leovigildo Gómez, la cual —afirmó— le fue arrebatada mediante engaños.

Entre pausas para tomar aire y secarse las lágrimas, relató que tras la muerte de su esposo durante la pandemia del Covid-19 y, más recientemente, la pérdida de su hijo hace apenas seis meses, quedó completamente sola y con múltiples padecimientos de salud. “Estoy enferma, soy diabética, tengo cirrosis, me detectaron una bacteria y necesito medicamentos”, explicó con dificultad. Fue precisamente la necesidad de costear sus tratamientos lo que la llevó a intentar vender su vivienda, su único patrimonio.

Noticia Destacada

Falta de alto provoca accidente entre auto y moto en una colonia de Campeche

No obstante, aseguró que en lugar de concretar una venta justa, fue víctima de un fraude. Señaló que confió en una persona identificada como Natalia Punab de la O, quien le ofreció apoyo económico y se comprometió a ayudarla a vender la propiedad. Según su versión, solo recibió un préstamo de 100 mil pesos, que debía pagar con intereses una vez concretada la venta, pero nunca entregó documentos que acreditaran la cesión de su casa. “Yo no doné nada, ahí dice que es un terreno, pero es mi casa, está construida.

Eso es un engaño”, insistió. El momento más duro llegó cuando su propio hermano descubrió que la vivienda ya estaba siendo ocupada por trabajadores. Al confrontarlos, estos aseguraron que la propiedad ya había sido comprada. “¿Cómo la van a comprar si yo soy la dueña?”, recordó haber dicho, sin obtener respuestas claras. Visiblemente afectada, denunció que todo pudo haberse realizado con irregularidades desde la Notaría Pública número 49, por lo que pidió que se investigue a fondo. También cuestionó la facilidad con la que terceros pueden obtener documentos en el Registro Público de la Propiedad.

“Es lo único que tengo, no es justo”, repitió, mientras se aferra a su bastón. Doña Rosa Amelia advirtió que acudirá ante la Fiscalía General del Estado (Fgecam) para interponer una denuncia formal y llegar “hasta las últimas consecuencias”. Asimismo, hizo un llamado a diputadas, diputados y a la gobernadora para que intervengan en su caso. Entre lágrimas, también relató que la responsable incluso acudió recientemente a la vivienda y, con total seguridad, le dijo que todo era legal. “Me dijo que le hiciera como quisiera”, recordó con indignación, al tiempo que describió cómo la vio retirarse en una camioneta, sin mostrar preocupación por la situación.

Finalmente, con la voz quebrada, reiteró que su intención al vender la casa era únicamente poder continuar con sus tratamientos médicos y tener una vida digna el tiempo que le quede. “Solo quiero mi casa de regreso”, expresó, antes de retirarse lentamente, paso a paso, cargando no solo el peso de sus enfermedades, sino también el de una profunda injusticia.

SÍGUENOS EN WHATSAPP: DA CLICK AQUÍ

Jy