Ante el próximo inicio de la temporada de captura de pulpo y al no contar con un resguardo contra el sol y la lluvia, luego de que la Secretaría de Marina les retiró sus chozas durante un operativo, alrededor de 90 pescadores ribereños del área aledaña al muelle Camino Real, en el malecón Pedro Sainz de Baranda, solicitaron apoyo para la instalación de palapas.
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Esto, luego de que llegaron a acuerdos para mantener limpia la zona, ante los operativos sorpresa que realiza la Secretaría de Marina en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente Profepa.
“Necesitamos un resguardo contra el sol y la lluvia en nuestra zona de trabajo, sobre todo ahora que va a iniciar la captura del pulpo. No nos va a aguantar el hielo en la nevera y está muy canijo, porque así como nos han apoyado las autoridades, también nos han afectado con el retiro de nuestras chozas”, manifestó Armando Areníbal Arceo, presidente de la cooperativa Kancún.
Los pescadores solicitaron a las autoridades de la Secretaría de Pesca del Gobierno del Estado apoyo para la instalación de palapas, similares a las 22 que mandó a colocar en su momento el exgobernador Fernando Ortega Bernés hace más de 15 años.
“De todas esas palapas sólo queda una, que evita que el personal de la Marina y Profepa la tirara, pero es muy pequeña para dar sombra y resguardo a todos los pescadores que vienen a trabajar”, manifestó el líder pesquero Areníbal Arceo.
Informaron que enfrentan otro obstáculo para iniciar el equipamiento de las embarcaciones previo al arranque de la temporada de captura de pulpo, debido al incremento en los precios de los insumos, como las jimbas, cuyo costo pasó de 150 pesos a más de 200 pesos.
“Luego de que el año pasado el armado de las lanchas para la pesca de pulpo nos costó poco más de cinco mil pesos de inversión, ahora nos está saliendo hasta en más de siete mil pesos, porque es más difícil obtener las jimbas, que ahora se traen de los poblados. Además, los apoyos del Gobierno no llegaron a todos los pescadores, porque muchos no se enteraron para realizar el trámite por falta de difusión”, agregó Argenis Sonda, pescador ribereño de Camino Real.
Aunado a ello, el panorama no es favorable para que los hombres de mar inicien la captura del octópodo, debido a la continua depredación ilegal por parte de otros pescadores, lo que ha provocado que en los últimos 10 años la producción se reduzca de 40 hasta 15 kilos.
JGH