Con pitcheo dominante y batazos en los momentos exactos, Estados Unidos selló su boleto a la Final del Clásico Mundial de Béisbol 2026, su tercera aparición consecutiva en la ronda definitiva. La novena de las Barras y las Estrellas derrotó a República Dominicana por marcador de 2-1 en una semifinal de alto voltaje donde cada lanzamiento y cada turno al bate pesaron como plomo.
Los quisqueyanos fueron los primeros en golpear. En el tercer inning, el joven talento de los Tampa Bay Rays, Junior Caminero, conectó un jonrón en solitario que encendió a la afición dominicana y puso el marcador 1-0. El sueño de República Dominicana de llegar a la final comenzaba a tomar forma.
Sin embargo, la respuesta estadounidense no tardó. En el cuarto episodio, Gunnar Henderson y Roman Anthony conectaron sendos cuadrangulares consecutivos para voltear el marcador de golpe y dejar el partido 2-1 a favor de la Unión Americana. Dos batazos, un cambio de historia.
El séptimo inning puso los nervios a prueba. Los dominicanos amenazaron con corredores en posición de anotar, pero el bullpen estadounidense respondió con frialdad y sofocó el intento de remontada quisqueyana en los momentos más críticos del juego.
Desde la lomita, el espectáculo fue mayúsculo. Paul Skenes, la gran joya de los Pittsburgh Pirates y actual ganador del Cy Young de la Liga Nacional, fue el pitcher ganador en uno de sus mejores momentos con la selección, confirmando por qué es considerado una de las mayores perlas del béisbol mundial. Por el lado dominicano, Gregory Soto cargó con la derrota en un duelo donde ambas rotaciones rindieron a alto nivel, con envíos constantes por encima de las 93 millas.
Estados Unidos aguarda ahora al ganador del segundo juego semifinal entre Venezuela e Italia, programado para mañana. Los venezolanos, siempre temibles y con una tradición beisbolera de primer orden, parten como favoritos ante una selección italiana que ha sorprendido a propios y extraños a lo largo del torneo.