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Isaac del Toro gana la Tirreno-Adriático 2026 y ya piensa en lo que sigue

Isaac del Toro ganó la Tirreno-Adriático 2026 con el UAE Team Emirates-XRG, consolidándose como uno de los ciclistas de etapas más prometedores del mundo con solo 22 años.

Isaac del Toro en el podio
Isaac del Toro en el podio

Hay campeones que ganan y se conforman. Isaac del Toro no es uno de ellos. El ciclista mexicano de 22 años se coronó como el nuevo monarca de la Tirreno-Adriático 2026, una de las carreras por etapas más prestigiosas del calendario europeo, y aun así encontró motivos para seguir trabajando.

"Hay muchas cosas que puedo mejorar. No estaba exactamente en el nivel que quería", declaró 'El Torito' tras sellar su victoria general en San Benedetto del Tronto, en una muestra más de la ambición sin techo que lo distingue del resto del pelotón.

El bajacaliforniano, corredor del UAE Team Emirates-XRG, construyó su triunfo con una semana de consistencia impecable en múltiples terrenos, coronada con una actuación decisiva en la llegada en alto a Camerino durante la sexta etapa, donde dejó atrás a rivales de primer nivel como Giulio Pellizzari y Matteo Jorgenson. "Creo que estuve bastante decente toda la semana, y estoy muy orgulloso de alcanzar este tipo de consistencia", reconoció el mexicano.

La jornada final en el circuito costero del Mar Adriático no estuvo exenta de sobresaltos. A tres kilómetros de la meta, Del Toro se vio envuelto en el caos de varias caídas y sufrió un pinchazo en la rueda delantera tras golpear un bache. "Fue un poco de caos en la curva. Por suerte no fue nada grave, y ocurrió dentro de los últimos tres kilómetros, así que tuve bastante suerte", explicó con alivio.

Lo que hace aún más notable su triunfo es que llegó superando la adversidad. El ciclista reveló haber enfermado justo antes del inicio de la carrera. "Estaba en muy buena forma física, pero me enfermé en el peor momento, antes de la Strade Bianche y luego viniendo aquí", contó. Ganar la Tirreno-Adriático en esas condiciones habla de una fortaleza mental excepcional para alguien de su edad.

La carrera también tuvo su momento de humor. Cuando Mathieu van der Poel aceleró con fuerza en las subidas de la etapa final, Del Toro lo observó con cierta calma: "Solo pensé que mientras esto no pase en la Milán-San Remo, estamos bien", bromeó, dejando ver que ya tiene la mente puesta en los próximos objetivos de la primavera.

Con la Tirreno-Adriático en el bolsillo y un inicio de temporada que no deja de sorprender, el nombre de Isaac del Toro resuena cada vez más fuerte en el ciclismo mundial. El mexicano que apenas comienza a escribir su historia ya tiene advertido al pelotón europeo.