
La Fuerza Amplia de Transportistas (FAT) informó que suspenderá la megamarcha prevista para el 1 de septiembre en la Ciudad de México, luego de que se estableciera una mesa de diálogo con el Gobierno capitalino.
La movilización contemplaba la participación de más de siete mil 500 transportistas, quienes tenían planeado bloquear avenidas estratégicas de la capital en exigencia de ajustes a las tarifas del transporte público y apoyos al combustible.
Diálogo con la Secretaría de Gobierno
En un comunicado, los representantes del movimiento señalaron que fue el secretario de Gobierno, César Cravioto Romero, quien se acercó para escuchar sus demandas y abrir un canal directo con la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Los dirigentes Saúl Medina, Enrique Hernández, Francisco Carrasco y Aniceto Guzmán confirmaron que en los próximos días también se sostendrán reuniones con las dependencias de Movilidad y Finanzas.
Una tregua temporal
El FAT precisó que el aplazamiento se dio como muestra de empatía con la ciudadanía, ya que la fecha coincidía con el regreso a clases.
Sin embargo, advirtieron que la medida es temporal y que los bloqueos podrían retomarse antes de que termine septiembre si no se registran avances en las negociaciones.
“Se hizo saber que tienen toda la libertad de expresarse por medio de bloqueos antes del cierre del mes”, señalaron los representantes, aunque subrayaron que la prioridad es mantener el diálogo con el Gobierno de la CDMX.
¿Qué sigue para el transporte público?
Aunque la marcha fue suspendida, los transportistas dejaron en claro que sus demandas no han sido descartadas. Insisten en la necesidad de ajustar la tarifa del transporte y recibir bonos para el combustible, argumentando que la operación actual es insostenible.
Por ahora, los usuarios podrán transitar con normalidad el próximo lunes, mientras la FAT mantiene abiertas las negociaciones para lograr acuerdos que beneficien tanto a los trabajadores del transporte como a la ciudadanía.
IO