DICEN QUE NO hay memoria corta… pero sí muchas vueltas. Y si no, que le pregunten al director del Conalep, Felipe Duarte Ramírez. Hace apenas unos meses, cuentan, el funcionario no dudó en levantar la voz –y de qué manera– para reclamarle directamente al empresario Alfonso González Arceo, propietario de Perfect Home.
¿La razón? Haber instalado primero paneles solares en el Cobay, convirtiéndolo en pionero en esa estrategia, mientras el Conalep quedaba, según él, relegado. El reclamo fue fuerte. Tan fuerte, que Duarte Ramírez habría asegurado que buscaría a otro proveedor para no depender de quien, a su juicio, no le había dado prioridad.
Pero no siempre se hace lo que se quiere… sino lo que se puede. Según versiones, desde “arriba” le dejaron claro que el proveedor no era opcional, que el único camino pasaba, sí o sí, por González Arceo, sin margen de maniobra.
El desenlace fue inevitable: el mismo director que meses atrás había marcado distancia terminó regresando –dicen– a ofrecer disculpas y a solicitar, ahora sí, que los paneles también lleguen al Conalep. Una escena que deja una lección tan vieja como vigente: nunca se sabe con quién se terminará negociando… ni a quién habrá que volver a tocarle la puerta.
Y cuando parecía que las aguas no podían agitarse más, otro frente comienza a abrirse, ahora no desde lo local… sino desde el centro del país. Resulta que el Conalep nacional ya puso la lupa sobre lo que está ocurriendo en Yucatán. ¿La razón? Una serie de movimientos que, dicen, no pasaron por el cauce correcto: la presunta basifi cación de jefes de departamento.
De acuerdo con la normatividad, las plazas sindicalizadas tienen candados claros: están destinadas a niveles como auxiliares administrativos o, en su caso, al personal docente, no a mandos medios o posiciones de confi anza. Por eso, lo que en un principio pudo parecer un “benefi cio” interno, hoy se perfi la como una posible irregularidad administrativa.
EN EL CONGRESO también hubo jaloneos por un tema que, aunque técnico en apariencia, tiene un fondo claramente político: la no reelección de diputados locales. En un inicio, la postura de Morena era clara: aplicar la medida desde 2027, un corte inmediato que, en los hechos, obligaría a varios a despedirse de sus curules sin posibilidad de repetir.
Pero ya se sabe que en política los tiempos… se negocian.
Y ahí es donde entraron en escena Gaspar Quintal y Roger Torres “Papá Toro”, quienes –dicen– movieron piezas con precisión quirúrgica. El objetivo: patear la entrada en vigor hasta 2030. Para lograrlo, no escatimaron. Tocaron puertas en el Partido del Trabajo, en el Partido Verde Ecologista de México e incluso dentro de la propia bancada de Morena, donde algunos legisladores terminaron alineándose con esta nueva ruta.
¿El resultado? Cambio de calendario aprobado. ¿La lectura en corto? Más tiempo… y más margen.
Porque, según se comenta en los pasillos, tanto Quintal como “Papá Toro” tendrían claro su siguiente movimiento: buscar la reelección en el próximo proceso, probablemente por la vía plurinominal, ante la falta de otras salidas políticas viables.
Así, lo que se presentó como un ajuste legislativo terminó siendo, para muchos, un salvavidas.
QUIEN INTENTA RESURGIR de las cenizas y está invirtiendo mucho dinero en campañas mediáticas es la exfi scal general y expresidenta del Congreso del Estado, Celia Rivas Rodríguez.
Pues nos comentan quienes la conocen que es tal su afán de llamar la atención y seguir en el escenario político que ha invertido en obtener premios de dudosa procedencia y portadas de revistas destacando “su labor y liderazgo”, situación que deja numerosas dudas, pues se sabe que su paso por la Fiscalía, el Congreso e incluso la regiduría en Mérida dejó más cuestionamientos y desaciertos que logros.
“Quien no la conoce que la compre, sólo quiere quedar bien para que en el 2027 sea tomada en cuenta”, mencionan nuestras fuentes ante la propia indignación.
QUIEN NO PARECE tener llenadera y, a pesar de que ha tenido un papel muy gris como consejero electoral del Iepac (eso sí, dándose la gran vida y viajando a costa del instituto y faltando a sus obligaciones), es Roberto Ruz Sahrur.
Pues se supo que busca ser consejero distrital del INE, con un sueldo mayor al actual y dejando de lado las responsabilidades para las cuales fue elegido. En los pasillos del Iepac se rumora que “no sólo no viene a trabajar, se va de viaje a cada rato y sólo mete en problemas al instituto, sino que además se da el lujo de aspirar a un cargo mayor a pesar de la mala fama que tiene”, en referencia al poco compromiso del mencionado servidor público.
Veremos qué es lo que pasa. Está en manos de los diputados federales su ascenso… o no.
VOLVIÓ A DERRAPAR el regidor de la comuna meridana, Juan de Dios Collí Pinto. Pues, ante la propuesta de Morena para realizar modificaciones legales que incluyen la regulación del aborto en Yucatán, el edil sacó de su ronco pecho toda su animadversión y publicó en redes sociales lo siguiente: “Perdón si sueno de ultraderecha, pero considero que el derecho a la vida se debe proteger siempre y lo defendería en todo momento”, exhibiendo su postura ideológica más radical y generando múltiples críticas por la desproporción del comentario.
“No sabemos quién asesora al regidor, pues no trae una agenda propia; da bandazos con críticas al gobierno estatal y, un día después, la alcaldesa Cecilia Patrón aparece en una foto con el gobernador. A veces es infl uencer y muestra su vida privada y otras veces ideólogo extremista del PAN, cuando se ha comprobado que eso no funciona”, mencionan nuestras fuentes.
Y SI ALGO faltaba para ponerle el toque de humor –o de desconcierto– a la semana política, vino desde un frente que pocos esperaban. Resulta que el director del Imdut, Irak Green, decidió ponerse creativo y lanzar una encuesta sobre los “presidenciables” rumbo a 2030. Hasta ahí, nada fuera de lo común en tiempos donde todos quieren medir… o medirse.
Lo curioso vino con los nombres. En la lista aparecían fi guras de peso como Omar García Harfuch y Marcelo Ebrard. Pero, entre ellos, como quien no quiere la cosa, también incluyó a su propio hermano: Rommel Pacheco. Sí, leyó bien. El mismo que hace no mucho fi guraba como aspirante a la alcaldía de Mérida, ahora –según esta peculiar medición– ya estaría en la conversación para la silla grande. Así, sin escalas.
Las reacciones no se hicieron esperar. Entre incredulidad y bromas, más de uno tomó el ejercicio como lo que pareció ser: un exceso de entusiasmo… o de imaginación. Y no todo es política de alto nivel.
Y también en la Pascua, todo sigue siendo personal.