Opinión

Todo es Personal en Yucatán

UNA VEZ MÁS quedó claro que la relación institucional entre el gobernador Joaquín Díaz Mena y los alcaldes Cecilia Patrón Laviada y Érik Rihani atraviesa uno de sus mejores momentos. Durante el Foro de Consulta para la Construcción del Plan del Agua de Mérida y su Zona Metropolitana no sólo compartieron el presídium: conversaron con naturalidad, intercambiaron comentarios y posaron juntos para las fotografías sin el menor asomo de incomodidad.

Una escena que, aunque debería ser normal entre autoridades de distintos niveles de gobierno, terminó por incomodar a quienes siguen apostando por la confrontación permanente. Dicen los enterados que las imágenes no fueron precisamente del agrado de los sectores más radicales de Morena y del PAN, incapaces todavía de aceptar que la política también puede construirse desde la colaboración y no únicamente desde el pleito.

OTRA QUE YA decidió mover sus fi chas es la diputada Naomi Peniche, quien formalizará su participación en el proceso interno de Morena para buscar la candidatura al IV Distrito federal. En privado, aseguran, presume que llegará como una “guerrera” dispuesta a competir donde otros prefi eren no arriesgarse y que será ella quien “saque la casta” por el movimiento. Sin embargo, en los corrillos políticos la lectura es otra: su decisión habría llegado después de enterarse de que la candidatura a la alcaldía de Mérida nunca estuvo realmente a su alcance.

Ahora la apuesta sería convertir ese aparente revés en un trampolín para mantenerse vigente y, con algo de fortuna, abrirse paso hacia una posición dentro del gabinete estatal. En política, perder una candidatura también puede convertirse en inversión de largo plazo.

L A R E U N I Ó N CONVOCADA por Didier Barrera Novelo, director del Cobay, con exdirectores del subsistema educativo dejó mucho más que fotografías para el recuerdo. El encuentro cayó como balde de agua fría entre diversos grupos de Morena, no tanto por la asistencia de Ever Dzib Peraza, Raúl Burgos Fajardo o Alejandro Salazar Ortega, sino por la presencia de Gabriel Barragán Cáceres y, especialmente, de Víctor Caballero Durán. Ambos fueron referentes del PRI, férreos críticos del hoy partido gobernante y piezas importantes durante el sexenio de Rolando Zapata Bello.

Por eso la imagen del reencuentro provocó más de una ceja levantada dentro del morenismo. Algunos interpretan el gesto como una señal de apertura; otros lo ven como una peligrosa normalización de viejas alianzas que, hasta hace poco, eran blanco de los discursos más severos. Al final, la memoria política suele ser mucho más corta cuando aparecen nuevos intereses.

POR CIERTO, DIDIER Barrera Novelo también alista su incursión en la contienda interna de Morena para buscar la candidatura a la alcaldía de Tizimín. Mientras tanto, el PRI comienza a acomodar sus piezas y el nombre que más suena es el de Salvador Pérez. En tanto, en el PAN, aseguran que Esteban Macari también levantará la mano, pese a cargar con un expediente político marcado por polémicas y cuestionamientos derivados de su paso por la Asociación Ganadera de Yucatán.

En redes sociales presume respaldo ciudadano y una intensa actividad en territorio, pero en los corrillos políticos advierten que las investigaciones y denuncias públicas que lo rodean podrían convertirse en un pesado lastre durante la campaña. Incluso hay quienes anticipan que, si alguna acción legal llegara a tocar su puerta, no faltará quien intente vender la historia como persecución política para vestir de mártir a quien hoy carga más dudas que certezas.

TRASCENDIÓ QUE EN los últimos días comenzó a tomar forma una inusual ofensiva mediática contra el director de la Agencia de Energía de Yucatán, Pablo Gamboa Miner. Dicen los enterados que el origen del fuego cruzado estaría en la estrecha coordinación que la dependencia estatal mantuvo con la Comisión Federal de Electricidad para atender diversos asuntos relacionados con el suministro eléctrico. Sin embargo, también hay quienes señalan que la Agencia quiso proyectar un protagonismo que rebasa las atribuciones que realmente le confiere la ley.

Esa confusión terminó por pasar factura cuando los apagones comenzaron a multiplicarse y parte de la opinión pública colocó a la Agencia en el mismo nivel de responsabilidad que la CFE, pese a que no tiene facultades operativas sobre el servicio. En política, cuando la narrativa se impone a los hechos, las responsabilidades suelen repartirse sin revisar el organigrama.

VERSIONES DENTRO DEL ámbito político sostienen que esa percepción fue rápidamente aprovechada por la oposición para dirigir críticas contra Pablo Gamboa Miner. La estrategia tomó mayor impulso después de que la Asociación de Alcaldes del PAN exigiera tanto a la Comisión Federal de Electricidad como a la Agencia de Energía frenar los apagones registrados en distintos municipios.

El problema es que una cosa es coordinar acciones y otra muy distinta operar la infraestructura eléctrica del país. Pero cuando el objetivo es construir un responsable político, los matices suelen convertirse en el primer daño colateral.

EN TELCHAC PUERTO también empiezan a crecer los cuestionamientos contra el alcalde Edmundo Núñez por la aparente pasividad del Ayuntamiento frente a una presunta invasión en zonas protegidas donde anida la tortuga marina. De acuerdo con versiones que circulan en el municipio, varias personas ingresaron al área de conservación a caballo, en motocicletas y cuatrimotos, provocando posibles afectaciones al ecosistema.

Lo más delicado, aseguran los enterados, es que algunos de los involucrados tendrían cercanía con el presidente municipal, lo que explicaría la ausencia de acciones para frenar estas conductas. Incluso corre la versión de que habría interés en evitar que las autoridades ambientales federales profundicen las investigaciones. Si esas sospechas resultan ciertas, el problema dejaría de ser únicamente ambiental para convertirse también en uno de responsabilidad política.

Todo es Personal.