Opinión

El gran huracán de los 50 años ¿mito o realidad? (1)

El análisis de ciclones históricos revela coincidencias entre una antigua leyenda y algunos de los huracanes más destructivos registrados en la región.

El gran huracán de los 50 años ¿mito o realidad? (1)
El gran huracán de los 50 años ¿mito o realidad? (1) / Especial

En la zona del Atlántico, el Golfo de México y el Mar Caribe existe desde el siglo XX una leyenda vinculada a la temporada de ciclones tropicales. Según esta creencia, cada cierto tiempo se forma un gran huracán capaz de arrasar todo a su paso durante su recorrido por miles de kilómetros del Atlántico, el Caribe y el Golfo de México.

Se trataría de un huracán intenso, categoría 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson, cuya aparición ocurriría aproximadamente cada 50 años. Su nombre quedaría grabado en la historia y recordado por generaciones y sólo mencionar su nombre infundiría respeto, por la magnitud de su trayectoria, la destrucción provocada y el impacto social, económico y humano en las regiones que afectara, convirtiéndose en un parteaguas para las comunidades que enfrenten su paso.

La leyenda sostiene que, de manera cíclica, la atmósfera libera mediante un gran huracán toda su fuerza destructiva.

Al revisar los relatos mayas contenidos en sus libros sagrados, encontramos referencias a que, en determinados periodos, llegaban desde el oriente grandes cantidades de agua acompañadas de fuertes vientos que provocaban desgracias, hambrunas y muerte. Estos acontecimientos estaban relacionados con cambios abruptos en el comportamiento del clima que anunciaban la llegada de Hurakan –el dios del viento, del fuego y de las tormentas en la mitología maya, también conocido como Corazón del Cielo–, una fuerza que interpretaron como un castigo.

También existen registros de flotas españolas que, durante sus travesías entre España, la Nueva España y Cuba, enfrentaron la furia de estas tormentas, con pérdidas de embarcaciones y vidas, aunque sin precisar una periodicidad en su aparición.

Motivados por esta leyenda, un grupo de meteorólogos y estudiosos de los ciclones tropicales de Florida (Estados Unidos), América Central, el Caribe, y quien esto escribe desde la Península de Yucatán, emprendimos la investigación para determinar si el mito tenía algún sustento. Para ello, analizamos el comportamiento de los grandes huracanes intensos registrados durante los siglos XIX, XX y XXI, con el objetivo de identificar señales previas que coincidieran con las características descritas.

El resultado fue sorprendente: encontramos tres grandes huracanes ocurridos durante el siglo pasado que cumplían con esas condiciones. La única diferencia fue el intervalo entre ellos, pues no aparecieron cada 50 años, sino con una separación aproximada de 30 a 40 años. Sin embargo, había un elemento en común: antes de su llegada se registraron periodos prolongados de sequía o temporadas de lluvias atípicas con pocos acumulados de lámina de agua precipitada.

A principios del siglo XX, los ciclones tropicales de gran intensidad todavía no recibían nombres como ocurre actualmente; eran identificados con números o referencias religiosas, como el nombre de algún santo. Con información aún incompleta, existen registros de un poderoso huracán que destruyó Galveston, Texas, y que previamente habría atravesado la Península de Yucatán al ingresar desde el mar Caribe.

La historia continúa; le seguimos la próxima semana.