El pasado 15 de agosto inició la fase intensa o crítica de la actual temporada de Ciclones Tropicales 2026 que terminará aproximadamente el próximo 15 de octubre, aunque este año, debido al fenómeno de El Niño tal vez en octubre se dé por terminada la temporada ya que provoca que aumente el viento cortante que es la causa de que no puedan formarse o a veces debilita y acaba a los huracanes como ya empezó a pasar.
En esta etapa intensa, el viento cortante tiende a disminuir en algunas zonas y las aguas oceánicas ya tienen el clima adecuado para permitir la formación de los ciclones con sus temperaturas ya calientes a veces por encima de los 30 °C que es lo que ha sido común en los océanos con el calentamiento global y además la atmosfera esta más inestable y todo ello ayuda que aumente la actividad en la cuenca del Atlántico, golfo de México y mar Caribe. En esta etapa grandes huracanes se han formado a lo largo de la historia, no es nuevo y también en esta etapa los peores que se conozcan se han formado y dejado huella por haber causado destrucción y muerte en zonas donde se han presentado en la península de Yucatán.
En septiembre de 1955 Hilda azotó la costa centro de Quintana Roo, específicamente la bahía de las Ascensión destruyendo por completo el puerto de Vigía Chico causando muerte. El puerto fue abandonado después de este fenómeno meteorológico y luego causó la peor inundación de aquella época en Mérida provocando igual muerte y daños.
A fines de ese mes Janet afectó con categoría 5 de la escala Saffir Simpson al sur de Quintana Roo ocasionando decesos y caos al puerto de Xcalak y después a Chetumal, siendo su peor evento de huracán jamás sufrido con aproximadamente 200 personas fallecidas y otro tanto de desaparecidos. Es el huracán más mortífero de la historia de la península de Yucatán. Después en 1967 a mediados de septiembre Beulah dejó muerte y destrucción en el caribe mexicano en especial Cozumel e Isla de Mujeres y en 1988 en la primera quincena de septiembre azotó el norte de la península de Yucatán el llamado huracán del siglo Gilbert categoría 5, que destruyó y arrasó al balneario de lujo de Latinoamérica del momento, Cancún junto con Cozumel e Isla de Mujeres con catastróficos resultados.
La devastación llegó hasta Yucatán donde fue un verdadero parteaguas de la historia por la destrucción y muerte. En septiembre de 20202 se registró Isidore, el último gran huracán que ha azotado a Yucatán y causó una destrucción mayor que Gilbert por su paso lento de 36 horas por la zona y por último a fines de agosto de 2007 llegó el último gran huracán que ha sufrido la península de Yucatán de categoría 5 Dean que destruyó el poblado quintanarroense de Mahahual. Después de esos han llegado algunos ciclones a la Península, aunque sin resultados catastró ficos.
Ya han pasado 19 años para la península y 24 para Yucatán y en ese lapso el comportamiento de los ciclones tropicales ha cambiado mucho porque ahora ya no dura su paso de 10 a 12 horas si no de más de 20 horas y además con el cambio climático provocado por el calentamiento global tenemos huracane explosivos que en cortos períodos de tiempo, menos de 20 horas, puede pasar de ser Tormentas Tropicales hasta huracanes categoría 5 y eso si preocupa grandemente.
En 2024 Milton, de crecimiento explosivo y movimiento muy lento, amenazó con provocar una catástrofe mayúscula al oeste y norte de la península de Yucatán, pero afortunadamente no ocurrió, todo quedo en un susto. Recuerden que la única manera de enfrentar a estos fenómenos meteorológicos es con la preparación, pues, aunque ha pasado mucho tiempo, tarde o temprano llegará alguno bastante intenso a la zona.