Yucatán

'Medio/a tocadiscos”: persona que actúa impulsivamente

Roldán Peniche BarreraYucatán Insólito

 

Esto de usar la voz “medio” para indicar “un poco” o “algo” para referirnos a una persona o a un objeto, es de antiguo en nuestra península.

Aunada a la palabra “toca-discos” quiere decir que el sujeto al que nos referimos está un poco fuera de sus cabales, que actúa impulsivamente y sin pensar lo que dice o lo que hace. Es obvio que dicha frase se comenzó a practicar cuando arribaron a Yucatán los primeros fonógrafos, aquellos tocadiscos que nuestros abuelos mantenían en sus hogares hacia el primer tercio del siglo XX. Con el tiempo algunos le quitaron lo de “tocadiscos” reduciéndolo a “tocado/a” y en nuestros tiempos existe un titipuchal de voces para expresar a ese tipo de personas.

Ahora bien ¿por qué preferimos añadir el “medio” en vez de sólo pronunciar “tocadiscos”? sencillamente porque el sujeto no es precisamente un alienado o un huésped de aquel viejo Asilo Ayala, nuestro manicomio del siglo XIX y la primera mitad del XX. Es como decir “está medio loco” en vez de sólo “está loco”.

Veamos un ejemplo:

-Oiga, Dr. Mendiburu…

-Sí, Dr. Gorgojo, a sus órdenes.

-¿Acudió Ud. a la entrega de la Medalla Eligio Ancona al culto Dr. Vela Sosa recientemente?

-¡Claro Dr. Gorgojo! Ahí estuve ¿por qué?

-Porque me extrañó ver entre el público al “Gasolina” rodeado de puro intelectual…

-¿Verdá que sí? ¡Si el Gasolina está medio-tocadiscos!

Yo

Yo soy infierno y cielo

Yo soy el bien y el mal

Yo soy el mundo entero

Y río, también sé llorar

Yo soy la oscuridad

Yo soy la luz que domina

Yo soy el indio caído

Que nadie deja levantar

Yo soy el día y la noche

Yo soy la Tierra y el mar

Yo soy victoria y derrota

Y a todos digo ¡hermanos, qué tal!

Yo soy eso que tú piensas y también lo que no piensas

Yo soy el viento y la tempestad

Yo soy eso que arrastra y derrumba la moral

Yo construyo edificios con mi sola voluntad

Yo soy la vida y la muerte, una sola en sociedad

Tengo un arma, mi guitarra

Tengo un Sol, mi libertad

Y un escudo con gran brillo

Que es mi amor por la verdad.

Jorge A. Mijangos Herrera