Yucatán

Pedalazos por nuevas rutas. (1930-1948)

150 años de la bicicleta en México y de inicios del ciclismo

Habían pasado los años más convulsos en Yucatán y las instituciones políticas mexicanas entraban a una etapa de consolidación social. En el plano deportivo, en lo particular al ciclismo, en la capital del país ya funcionaban tres velódromos o pistas para competencias, a saber, el del Estadio Nacional de la colonia Roma construido en 1929; el ubicado en ex terrenos del campo de béisbol del Aurrera, en la calle Chimalpopoca, y la pista de Atzcapotzalco. Asimismo en el centro del país continuaban los campeonatos de velocidad y de gran fondo.

En esta época, fue cuando México participó por vez primera en una prueba ciclística en una Olimpiada; ocurrió en Los Ángeles en 1932, y fue Enrique Heredia el primer mexicano que compitió sobre una bicicleta. El ciclismo ya señalaba un progreso como deporte a nivel nacional y Yucatán aún no reflejaba ese avance al parejo.

Por el rumbo del suburbio de Santa Ana vino un aire fresco para el ciclismo local con la integración del Comité Impulsor del Deporte el 3 de abril de 1930, que incluía a entusiastas deportistas y aficionados de dicho rumbo, con el fin principal de impulsar los deportes en el Estado. En lo referente al ciclismo, celebraban los días 12 de octubre las carreras de bicicletas del Día de la Raza sobre la carretera Mérida-Progreso y la meta era las puertas de la Escuela Modelo; otros eventos ciclísticos fueron la Carrera del 10 de mayo organizada conjuntamente con la Liga de Acción Social y que tenía como metas de salida y de llegada el Parque Morelos hoy conocido como Parque de la Madre.

El primer evento ciclístico de gran fondo en Yucatán lo realizó el Comité Impulsor con el patrocinio del Gobierno de Tabasco el 20 de noviembre de 1931, con motivo de los festejos de la Revolución Mexicana; se trató de una carrera de 100 kilómetros categoría Signior, en la cual se impuso Santiago Perera; también se efectuó ese día una carrera en la categoría junior de 50 Km, en la que Enrique Erosa P. llegó primero seguido por Lázaro Achurrai.

La inauguración de un nuevo tramo carretero fue motivo también del Comité Impulsor para efectuar una competencia, como sucedió en Hoctún, el 1 de febrero de 1933, y obtuvieron los primeros lugares José Cruz con un tiempo de 1h 41 m; Santiago Perera con 1h 43 m y Lázaro Achurra con 1h 47 m.

En Europa, llegó a considerarse en esa época a la bicicleta como un vehículo instigador de los movimientos sindicalistas y socialistas para convocar y reunir a los trabajadores a las reuniones gremiales y políticasii. Estas máquinas proporcionaban nuevos aires de libertad para los hombres y mujeres que las montaban y esto se ponía de manifiesto en Yucatán con una curiosa modalidad que combinaba ciclismo, excursionismo y aventura: los raids.

El Club Deportivo Yucateco, que encabezaba el señor Rafael Mimenza, y con el patrocinio del profesor Álvaro A. González, promovió a principios de octubre de 1930 un raid o carrera en bicicleta que salió de Mérida hacia la ciudad de México, y fueron los jóvenes Eusebio Torres Basto y Jacinto Zapata Cervera los entusiastas ciclistas que emprendieron la ruta. Sólo Torres Basto pudo completar el recorrido, llegando a la capital de la República el 12 de enero de 1931. iii

El puerto de Progreso no estaba ajeno al animoso ambiente pedalístico de esos años, por lo que de entre sus pedalistas surgieron el “Club Ciclista Progreso”iv y el “Pedal y Fibra”v. Otra agrupación ciclística, formada en esos años a instancias del comité estatal del P.N.R., fue el club “Chichén” integrado por jóvenes meridanos entre cuyas acciones deportivas estuvo la organización de la carrera Mérida-Progreso con motivo de la Batalla de Puebla del 5 de mayo, la cual ganó Eusebio Góngora (1 hora 5 minutos) vi

Las nuevas agrupaciones político-sociales de esa época, el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y Juventudes Socialistas Unificadas de México (JSUM) convocaban a los jóvenes yucatecos, a través de eventos deportivos, a adherirse a sus filas. El PNR, en 1935, por ejemplo, a las puertas del Palacio Municipal de Mérida efectuó un programa de competencias de carreras con motivo de la IV Exposición y Feria Nacionalista celebrada en el interior de la Plaza de la Independencia, como la carrera de 5 mil metros en bicicleta en la que resultaron victoriosos los ya conocidos Gerardo Baeza y Ángel Ruiz Puente, miembros del club Chichén.vii

Juventudes Socialistas, además de organizar programas deportivos y culturales, participaba en los desfiles cívicos conmemorativos integrando a sus columnas un vistoso contingente de señoritas montando bicicleta el cual era bastante aplaudido por los asistentes; también organizaban festivales deportivos que incluían carreras de bicicletas en el Paseo Montejo.viii

Con motivo de la inauguración del Campo Deportivo Salvador Alvarado, en Mérida, en febrero de 1939, se efectuó una carrera de ruta en bicicletas, el domingo 5 de febrero de ese año, que partió del nuevo inmueble deportivo hacia el puerto de Progreso y retornó al propio estadio cubriendo una distancia de 75 Km, la cual ganó el joven campeón estatal Gerardo Baeza con un tiempo de 2 horas y 26 minutos, seguido por Ángel Ruiz Puenteix

En 1941 había 3,600 bicicletas registradas en Mérida, pasando a ser dos años después 6,894 máquinas en 1943.xEl Sindicato Único de Trabajadores de Reparación y Pintura de Bicicletas, perteneciente a la Confederación de Ligas Gremiales de Obreros y Campesinosxi, creado a finales de los años treinta, agrupaba a una diversidad de talleres y mecánicos especializados, a la par de la casa Rodríguez y Bohórquez Aseguradores de Bicicletas ubicada en la calle 63 con 56 y 58 de la capital meridanaxii, los cuales nos dice de la existencia de buen número de máquinas.

El ciclismo mundial sufrió un tropezón en Europa durante los años de la guerra, con la suspensión de las competencias ciclísticas más importantes, como el Tour de Francia de 1939 a 1948, el Giro de Italia de 1941 a 1946 y la Vuelta a España de 1937 a 1940 por su guerra civil y nuevamente de 1943 a 1944, debido a los conflictos bélicos en que participaron esas naciones.

Había tal descenso de la actividad ciclística deportiva en Yucatán, que en ocasión de los Primeros Juegos Deportivos Juveniles, celebrados del 9 a 20 de noviembre de 1946, no se consideró el deporte de los pedales. El bache ciclístico en Yucatán terminaría, al llegar noticias de la Vuelta al Centro del país realizada en 1948 y que convertiría al ciclismo en el primer deporte de masas en México.

*Dr. en Derecho, UNAM; profesor-investigador Universidad Modelo.

i Diario del Sureste, Festival Deportivo en el Paseo “Montejo”, 21 de Noviembre de 1931, p.4

ii Izaguirre, Ander, El ciclismo, religión italiana, en El Afilador, Vol. I, Libros de Ruta, Bilbao, 2016, p.103.

iii Diario de Yucatán, Raid de Ciclismo Mérida-México, 12 de octubre, p.2 y 4 de noviembre, p.2, ambos de 1930; Ciclista Yucateco Eusebio Torres Llegó Anteayer a la Metrópoli, 14 de enero de 1931 p.2

iv Diario de Yucatán, Formación de un Club Ciclista, 13 de mayo de 1933, p.2.

v Diario de Yucatán, Asociación de Ciclistas, 16 de noviembre de 1938, p.2.

vi Diario de Yucatán, 6 de mayo de 1925, p.6.

vii Diario de Yucatán, Feria Deportiva de ayer, 10 de junio de 1935, p. 4.

viii Diario del Sureste, 19 de noviembre de 1935, p.5; 22 de noviembre de 1938, p. 7.

ix Por Esto, Los “Pioneros” del Ciclismo, 25 de diciembre de 1994, Deportes, p.15.

x Archivo General del Estado de Yucatán, Fondo Municipios, Fondo Mérida, Caja núm. 106, Informes del Cuerpo de Policía Municipal, 1943.

xi Diario de Yucatán, Sindicato Único de Trabajo de Reparación y Pintura de Bicicletas, 1º de febrero de 1940, p.6.

xii Diario del Sureste, ¡Atención Sr. Ciclista!, 18 de septiembre de 1938, p.5.