Yucatán

Grupo Joyero San Román certifica pureza de su oro

VALLADOLID, Yucatán, 18 de julio.- Más de medio millón de pesos fueron los recientemente invertidos por el Grupo Joyero San Román, con la finalidad de certificar la pureza del oro manejado en sus talleres y de que toda prenda manejada por la empresa salga certificada y, por ende, los clientes puedan estar seguros de la calidad del oro que reciben.

En amena entrevista sostenida con Román Aguilar, precisó que, recientemente, el grupo joyero adquirió un espectrómetro, así como otro aparato de alta tecnología, mismos que ya se encuentran en casi todas las tiendas del grupo, para detectar la calidad del oro en sus distintas sucursales.

“Ahora, durante la fabricación de joyería se requiere de procesos diferentes para trabajar el oro, pues ahora los ácidos están quedando obsoletos debido a los distintos tipos de ligaduras empleadas”, sostuvo.

Se explicó que gracias a la tecnología utilizada por San Román, en una barra de 24 quilates se comprobaría el 99.9 de pureza, pues se hace la aclaración de que no existe una pureza absoluta en el metal.

De igual forma, Román Aguilar mencionó que en México se maneja el oro en 10 y 14 quilates , y de manera más específica, en la Península Yucateca, generalmente se utiliza el oro de diez quilates y al traer las “ligas”, que es con lo que se ayuda a rebajar el porcentaje del oro de 24 quilates para obtener los catorce y poderlo trabajar, esa “ligas” ya no contienen plata y en ese sentido, el ácido utilizado generalmente para la detección de la pureza se vuelve vulnerable por decirlo de alguna manera y ya no hace la reacción que debería.

Durante la entrevista, también se indicó que hoy en día, casi nadie quiere invertir para el proceso de comprobación de pureza, pues el ácido común cuesta cuando mucho cien pesos y un equipo de alta tecnología es muy caro.

“Por ser obsoleto, el ácido ya no detecta la calidad del oro y para la comprobación de la pureza en piezas nuevas, se tendría que fundir la prenda en un taller, separar el oro de los otros metales que lo conforman, en el proceso de purificación y analizar el respectivo quilataje”, agregó.

Para suerte de los clientes de San Román, se indicó que gracias a la los aparatos recién adquiridos, ya puede comprobarse la pureza del oro, que en el caso de los 14 quilates, debe contar con 58.3 por ciento y en 10 quilates, el 41.6 por ciento aproximadamente.

En resumen, se aclaró que San Román está invirtiendo alrededor de medio millón de pesos para el proceso, pero lo verdaderamente importante es que el cliente se vaya con la prenda certificada.

“Mucha gente acostumbra decir que son alérgicos al oro, la alergia no es al oro, a lo mejor podrían ser alérgicos al cobalto o al níquel, pero eso quiere decir que la calidad en su prenda se vio sacrificada.

Con la tecnología de San Román, nuestros clientes pueden estar seguros que eso nunca va a pasar. Todo cliente se irá satisfecho, pues a diferencia de otros establecimientos a los que la Profeco nunca les exige una certificación, con nosotros sí lo hace, por lo que podría decirse San Román tiene una doble certificación”, sostuvo.

(POR ESTO! / Corresponsalías)