El cambio de directiva de la Coparmex Merida, realizado anoche en el Club Campestre, terminó por desbordar el carácter institucional que suele acompañar este tipo de ceremonias empresariales. Lo que estaba previsto como una toma de compromiso para el período 2026-2027 se transformó en una tribuna política desde la cual el sector patronal fijó una postura frontal contra la reforma electoral, y el Gobernador que, abiertamente, discrepó con el discurso de los organizadores.
En su intervención, los representantes de la Coparmex se pronunciaron en contra de la iniciativa. El presidente nacional del organismo, Juan José Sierra Álvarez, sentenció que “la mejor reforma electoral es la que no se aprueba” y advirtió que modificar el modelo vigente pondría en riesgo la certeza jurídica y los equilibrios institucionales.
Noticia Destacada
Gobernador de Yucatán asiste a conmemoración de los 250 años de la Independencia de USA y reafirma lazos de cooperación
El nuevo dirigente local, David Reyes Aguiar, reforzó esa línea al señalar que el empresariado no guardará silencio y que, de ser necesario, caminará en la acera de enfrente, asumiendo un papel de oposición política más que de interlocución técnica.
Fue entonces cuando el gobernador Joaquín Díaz Mena tomó la palabra y confrontó la postura empresarial, dejando claro que discrepa de ese planteamiento. Con firmeza, defendió la iniciativa presidencial y sostuvo que los cambios propuestos buscan fortalecer la representación democrática, optimizar recursos públicos y modernizar el sistema electoral, frente a lo que consideró una narrativa alarmista.
Ante empresarios y liderazgos locales, el mandatario explicó que la propuesta contempla la eliminación de las listas plurinominales para que todos los legisladores obtengan el respaldo directo de la ciudadanía; la reducción del número de senadores de 128 a 96, una nueva integración de la Cámara de Diputados con mayoría directa y mejores perdedores, así como la disminución del financiamiento público a partidos y de los tiempos oficiales en radio y televisión.
Noticia Destacada
Tomás Cortés Canto recibe el laudo Medalla Bellas Artes 2026 de manos del gobernador
Mientras la dirigencia de la Coparmex insistió en advertir sobre una supuesta concentración de poder y posibles riesgos a la autonomía de las autoridades electorales, el Ejecutivo estatal sostuvo que la reforma no debilita contrapesos, sino que busca hacer más eficiente y transparente el uso de recursos, además de fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones.
El evento derivó así en un contraste abierto de posturas. De un lado, el sector patronal utilizando su relevo interno como plataforma para posicionarse políticamente y cuestionar una agenda federal; del otro, el Gobernador marcando distancia frente a la defensa del status quo electoral.
Los dirigentes de Coparmex insistieron en su discurso de advertencias y escenarios de riesgo, mientras Díaz Mena argumentó que la reforma pretende corregir distorsiones acumuladas durante décadas. En ese intercambio quedó expuesta una diferencia de fondo sobre la interpretación del modelo democrático.
“Yucatán es la empresa más importante que compartimos todos. Aquí no hay competidores, sino aliados”, expresó Díaz Mena al llamar a la corresponsabilidad entre Gobierno e iniciativa privada, en un intento por reconducir el encuentro hacia el terreno del desarrollo económico y la colaboración institucional.
Las palabras fueron también una respuesta a la postura fijada por Reyes Aguiar, quien insistió en transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad gubernamental, pero evitó delinear una agenda concreta de propuestas propias o compromisos verificables del sector privado frente a los cambios que cuestionó.
Si bien habló de mano abierta para el diálogo, el discurso empresarial se concentró en la exigencia y la vigilancia. La narrativa privilegió la advertencia institucional y la crítica preventiva por encima de la construcción de acuerdos o propuestas sustantivas.
El tono se endureció con la intervención del dirigente nacional, Juan José Sierra Álvarez, quien respaldó la línea confrontativa y señaló directamente el aumento de 0.7% al Impuesto sobre Nómina proyectado para 2026, tema que ha tensado la relación entre Gobierno estatal y empresarios.
Frente a ello, el Gobernador afirmó que cada inversión, cada proyecto y cada decisión deben tener un propósito superior: construir el mejor Yucatán de todos los tiempos mediante el trabajo coordinado entre gobierno e iniciativa privada, no desde la descalificación anticipada.
Insistió en que las obras estratégicas en desarrollo constituyen las bases para que las nuevas generaciones vivan una etapa de industrialización, empleos dignos, innovación, despegue turístico y prosperidad compartida, en contraste con una visión que se limita a la crítica sin asumir responsabilidades proporcionales.