Yucatán / Mérida

Banco de Alimentos de Yucatán rescata 2.5 mil toneladas en el 2025; nueve de cada 10 personas aún no tienen apoyo

“Es un avance importante, pero seguimos viendo el vaso medio vacío”, reconoció el titular del Banco de Alimentos de Yucatán, José Trinidad Molina Casares.

El Banco de Alimentos de Yucatán presenta informe anual detallando sus acciones y cobertura
El Banco de Alimentos de Yucatán presenta informe anual detallando sus acciones y cobertura / Por Esto!

En un estado donde el crecimiento urbano y turístico convive con bolsillos de precariedad, el combate al hambre avanza, pero aún camina lejos de la meta. Durante el 2025, el Banco de Alimentos de Yucatán logró beneficiar a 38 mil 234 personas en 58 municipios, una cifra que, aunque significativa, apenas alcanza al 10% de la población que enfrenta problemas de acceso a la alimentación en la entidad.

El dato, presentado en el informe anual del organismo, coloca en perspectiva la dimensión del desafío: nueve de cada 10 personas con carencia alimentaria siguen fuera de la cobertura.

Es un avance importante, pero seguimos viendo el vaso medio vacío”, reconoció su titular, José Trinidad Molina Casares, al subrayar que el objetivo es extender la atención a todo el territorio estatal.

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Combatir el desperdicio

En el 2025, el Banco rescató 2 millones 579 mil 878 kilogramos de alimentos, equivalentes a más de 2 mil 500 toneladas que, en otro escenario, habrían terminado en la basura. Estos insumos fueron transformados en 180 mil 751 paquetes alimentarios, distribuidos en 194 comunidades y 50 instituciones.

La cifra no es menor si se considera que, a nivel nacional, se desperdician millones de toneladas de comida cada año, mientras amplios sectores de la población enfrentan inseguridad alimentaria. En ese contraste se inserta la labor del Banco: recuperar excedentes y redirigirlos a quienes más lo necesitan.

De Mérida al interior del estado

El crecimiento del organismo ha sido gradual pero sostenido. Lo que comenzó como una operación concentrada en Mérida hoy tiene presencia en 58 municipios. Sin embargo, la cobertura aún es desigual.

Como parte de la estrategia para cerrar esa brecha, en el 2025 se inauguró una bodega en Tekax, que permitirá fortalecer la distribución en el sur del estado, una de las regiones con mayores rezagos. En el horizonte inmediato está la apertura de nuevos centros de acopio en las zonas oriente y poniente.

Alimentación con enfoque nutricional

Más allá de la cantidad, el Banco ha apostado por la calidad. Los paquetes incluyen una combinación de abarrotes, cereales, frutas, verduras, proteínas y lácteos, con el objetivo de ofrecer una dieta más equilibrada a las familias beneficiarias.

Este enfoque busca atender no solo el hambre, sino también problemas asociados como la mala nutrición, que en Yucatán convive con altos índices de sobrepeso y obesidad, especialmente en contextos de pobreza.

El esquema de operación contempla una cuota de recuperación de alrededor de 95 pesos por paquete —menos del 10% de su valor comercial— destinada a cubrir gastos logísticos como transporte y almacenamiento.

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Sin embargo, el motor real del sistema sigue siendo la colaboración social. Empresas, donantes y voluntarios sostienen gran parte de la operación, desde la recolección hasta el empaquetado de más de 150 toneladas mensuales de alimentos.

“Hay más alimentos de los que se consumen; el reto es rescatarlos y hacerlos llegar a quienes los necesitan”, insistió Molina Casares.

Un problema que sí tiene solución

El mensaje final del informe es claro: el hambre no es una fatalidad inevitable, sino un problema logístico y social que puede resolverse con coordinación.

“Creemos que nadie debería irse a dormir sin comer en Yucatán”, concluyó el directivo.

Pero para que esa frase deje de ser aspiración y se convierta en realidad, el estado tendrá que multiplicar esfuerzos. Hoy, los números muestran que el camino ya empezó... pero también que apenas va en su primera etapa.