Los motociclistas que brindan servicio de entrega de alimentos, paquetería y transporte de pasajeros se manifestaron a favor de la certificación anunciada por la Agencia Reguladora del Transporte (ARTEC). No obstante, señalaron que aún falta conocer los lineamientos y el costo que tendría este proceso.
David Rosales, con cinco años en el oficio de delivery, consideró que es positivo un proceso de certificación si redunda en beneficio de quienes laboran en el sector. Aunque señaló que no debe representar un gasto oneroso para los trabajadores, ya que representaría un impacto en sus ingresos.
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Con una clientela fija, añadió que incluso se ofrece el servicio de pago de agua y energía eléctrica entre otros rubros.
Otro dedicado a la actividad, José Ek, con tres años como “motomandadito”, respaldó la capacitación mientras represente una mejoría para quienes laboran en el negocio del reparto.
Quienes se dedican a la actividad, indican que de las 07:00 de la mañana hasta la una o dos de la mañana del día siguiente se reciben ingresos mayores.
Aunque en el caso de Enrique Ortiz, otro “motomandadito”, se quejó del acoso y hostigamiento en los retenes policiacos donde participa personal de la ARTEC; en su caso porque trabaja en una financiera y porta celular como los que laboran en plataformas digitales y de pasajeros, así que lo interrogaron como si trasladara pasaje.
Esto le genera retrasos ya que acude a notificar o a reunirse con clientes de la financiera y por el interrogatorio y la retención que le hacen en ocasiones, no llega a tiempo.
En el caso de las motocicletas con servicio de traslado de pasajeros, Edson Ureña aprobó la certificación ya que hay jóvenes de 18 y 19 años que al contar con una unidad e ingresar a la plataforma, se dedican a prestar servicio sin entender la responsabilidad de llevar una persona como pasajero.
Es indispensable contar con un conocimiento básico sobre el manejo de las motocicletas, portar el casco reglamentario tanto el conductor como el pasajero y en su caso conducir a 40 kilómetros por hora, por lo que subrayó que “es mejor llegar tarde que no llegar”.
En cambio, Joel Gómez se pronunció en contra de la certificación, ya que argumentó que por los años de experiencia trabajando ya adquirieron la habilidad para manejar las motocicletas.