Campeche

¿Conoces el k'oolok? El fruto silvestre de Campeche que pocos conocen y que se parece a la huaya

El k'oolok es un fruto silvestre que crece en las selvas de Campeche. Similar a la huaya, forma parte de la tradición maya y contribuye a conservar la biodiversidad.

El k'oolok es un fruto nativo de la selva maya que hoy en día es cada vez menos conocido por las nuevas generaciones.
El k'oolok es un fruto nativo de la selva maya que hoy en día es cada vez menos conocido por las nuevas generaciones.

Mientras frutas como la huaya, el caimito o el ciricote siguen siendo parte de la temporada en los mercados de Campeche, existe otro fruto nativo de la Península de Yucatán que durante generaciones fue consumido por habitantes de comunidades rurales, pero que hoy es cada vez menos conocido: el k'oolok (Talisia floresii).

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Este árbol crece de forma silvestre en los bosques tropicales del sureste de México, principalmente en Campeche, Yucatán y Quintana Roo, donde forma parte de la vegetación nativa de la selva maya. En Campeche, su presencia ha sido documentada en regiones como Calakmul, una de las zonas con mayor riqueza biológica del país.

Un fruto parecido a la huaya

A simple vista, el k'oolok puede recordar a la popular huaya (Melicoccus bijugatus), una fruta muy apreciada por los campechanos durante la temporada de calor.

Ambos producen frutos pequeños y redondos con una pulpa que rodea una semilla y que se consume directamente del árbol. Sin embargo, el k'oolok presenta una cáscara que adquiere tonalidades rojizas o púrpuras cuando madura y una pulpa dulce, jugosa y aromática que muchas personas describen como más suave y menos ácida que la de la huaya.

Su temporada de fructificación suele concentrarse durante los meses lluviosos, cuando los árboles producen abundantes racimos que son aprovechados tanto por las personas como por la fauna silvestre.

Un sabor que marcó generaciones

Durante décadas, el k'oolok fue parte de la alimentación cotidiana de muchas familias del interior de Campeche.

Niños y adultos solían recolectarlo directamente en el monte para consumirlo fresco, aunque también era utilizado para preparar conservas, dulces caseros y algunas bebidas tradicionales.

Para muchas comunidades mayas, este fruto representa parte de la memoria colectiva y de una época en la que los alimentos silvestres complementaban la dieta familiar.

Un aliado de la biodiversidad

Además de su valor alimenticio, el k'oolok desempeña un papel importante dentro del ecosistema.

Sus frutos sirven de alimento para diversas especies de aves, mamíferos y otros animales silvestres, favoreciendo la dispersión natural de sus semillas y contribuyendo a mantener el equilibrio ecológico de las selvas tropicales.

Especialistas consideran que este tipo de especies son fundamentales para conservar la biodiversidad de la selva maya, uno de los ecosistemas más importantes de México y de Mesoamérica.

Una especie que merece conservarse

Aunque continúa creciendo de forma natural en varias regiones del estado, el k'oolok es cada vez menos conocido entre las nuevas generaciones debido a la pérdida de áreas selváticas, los cambios en los hábitos de consumo y la escasa comercialización de frutos silvestres.

Su conservación no solo representa la protección de una especie nativa, sino también de los conocimientos tradicionales y del patrimonio biocultural que caracteriza a Campeche y a toda la Península de Yucatán.

Al igual que la huaya, el caimito, el ciricote o el ramón, el k'oolok forma parte de la riqueza natural que distingue a la entidad, recordando la estrecha relación que durante siglos han mantenido las comunidades mayas con los recursos que ofrece la selva.

Su permanencia en los bosques campechanos representa una oportunidad para revalorar los frutos nativos, promover su conservación y mantener viva una tradición que forma parte de la identidad del estado.

JGH