A la edad de 87 años, falleció la noche del martes doña Hortensia Domínguez Nieves popularmente conocida como “Doña Hoti”, apreciada mujer en la ciudad de Hopelchén y en muchas comunidades de la región, ella fue cocinera fundadora en 1972 del albergue escolar “Jacinto Paat”, y fue la única en esta ciudad quién celebraba a la Virgen de la Fátima el 13 de mayo, lo cual realizó por más de 55 años, y también por 70 años recordó a sus muertos en su día.
La noticia causó consternación desde los últimos minutos del martes y en este miércoles cuando la mayoría de los cheneros se enteraron, su lamento fue extensivo inclusive en redes sociales.
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Esta mujer quién fue resultado de la cultura del esfuerzo, y con algunas enfermedades propios de su edad, siempre exhortó a los nuevos matrimonios, a no “agacharse” tras los golpes de la vida, que enfrenten los retos y seguramente saldrían de sus problemas, que siempre los habrá en cualquier hogar.
“Doña Hoti” fue un ícono en la ciudad de Hopelchén, fue una mujer bondadosa y cariñosa que se ganó el aprecio, el respeto y el amor de decenas de personas que veían en ella a una mujer de la cultura del esfuerzo porque desde niña luchó día a día para salir adelante.
Nació en Bolonchén de Rejón el 16 de enero de 1939, sus padres se llamaron Francisco Domínguez Mian y Leudegaria Nieves Ramírez, y por necesidad salió de su casa antes de los 12 años de edad para irse a trabajar a la ciudad de Campeche, en la casa del matrimonio Jorge González Francis y Norma Nacif Curi.
Fue nana a los 12 años de edad de los hermanos María Eugenia, Jorge Luis y José Antonio González Curi, éste último ex gobernador del estado de Campeche; con esa familia trabajó casi 12 años, y se quitó porque los jóvenes se fueron en aquel entonces a estudiar la Ciudad de México.
Regresó a Bolonchén de Rejón y al poco tiempo se casó con Fulgencio Villamonte González cuando estaba por cumplir 23 años de edad en 1962, y procrearon a Norma Eugenia, Víctor, Jorge Antonio, Luciana, Claudio Amado, María Jesús y Martín, quiénes nacieron todos en ese poblado.
Se separó de su esposo cuando su menor hijo Martín tenía 15 días de nacido, y “doña Hoti” e hijos llegaron a la ciudad de Hopelchén y vivieron en casa de su hermano Tiburcio Domínguez (+) quién fue conocido como “Madero”, en donde trabajó nueve años como ayudante de la pollería y de la carnicería que era el negocio de su familia; tuvo que trabajar para mantener a sus hijos, y la familia de su hermano le abrió las puertas y fueron tratados bien, lo que siempre agradeció.
Aun trabajando en el negocio de su hermano, y porque sus hijos crecían, fomentó su gallinero y vendió gallinas, y además vendía panuchos en las calles, y en 1972 tuvo la oportunidad de un trabajo como cocinera en el inicio del entonces albergue del Instituto Nacional Indigenista (INI) cuando era director el profesor Desiderio Ortegón Cauich (+), el cual funcionaba en la calle 19 en el centro de la ciudad, en trabajó muchos años.
De ahí, fue enviada al albergue de Ukum en donde trabajó año y medio, y ahí conoció a doña Arsenia Tut Cab quién también era cocinera; en 1980 fue removida y trasladada nuevamente al albergue “Jacinto Paat” en la colonia El Tamarindo de la ciudad de Hopelchén, y el director era Antonio Romano (+) quién era conocido como “revisado”, y ahí hizo 23 años, y en su momento tuvo como director a José María Calderón Cortés.
Con su trabajo como cocinera fomentó su hogar y construyó cuartos que dio en renta a empleados del INI y otras dependencias del gobierno federal, también dio “asistencia” a maestros de varias escuelas, y a estudiantes de la entonces Preparatoria por Cooperación “Dolores Lanz de Echeverría” y del Centro de Estudios de Bachillerato, y como siempre con su buen corazón apoyó a muchos de ellos que eran de escasos recursos económicos y que no tenían para pagarle la comida y el alojamiento.
También apoyó a mucha gente de la región de La Montaña que viajaban a Mérida y no alcanzaban el último camión de regreso a sus comunidades, llegaban a su casa y siempre tuvo un espacio y hamacas para ayudar a esa gente, o cuando tenían a algún enfermo en el Centro de Salud, abría las puertas de su casa para que se alojaran.
Tras jubilarse como empleada del entonces INI, se dedicó a la venta de zapatos casa por casa, en las ferias de Xcupil y de la ciudad de Hopelchén instalaba su puesto de panuchos, y también fue artesana y elaboraba prendas de vestir para vender.
Sus hijos a través del Programa Sembrando Vida trabajan el campo, y hasta hace unos años doña Hoti vendía en las calles limones, naranjas, calabaza, jamaica, ibes y otros productos más que cosechaba en la parcela familiar, porque no le gustaba estar sin hacer nada.
Para las ferias era de buen vestir de forma elegante, y apenas en abril pasado estrenó hermoso vestido artesanal. Fue amiga de los ex gobernadores Antonio González Curi, Jorge Carlos Hurtado Valdés y Fernando Ortega Bernés, quiénes cuando venían a Hopelchén, no faltaba la foto con ellos.
“Doña Hoti” fue todo un personaje en la ciudad de Hopelchén. Descanse en Paz.