El sueño de Shohei Ohtani y los Dodgers de Los Ángeles de un tricampeonato en las Grandes Ligas de beisbol fue hecho añicos el jueves por los Cerveceros de Milwaukee, que sellaron el boleto a su primera Serie Mundial desde 1982.
En un Dodger Stadium abarrotado, Milwaukee completó una humillante barrida 4-0 en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional con un triunfo este jueves de 6-4.
La constelación de estrellas de los Dodgers, con la nómina más alta de la historia de las Mayores, culminaron su debacle dejando escapar una ventaja de 4-0 tras un monumental jonrón de tres carreras de Ohtani, su primer cuadrangular desde el 18 de agosto.
Milwaukee pugnará por su primer título de Serie Mundial frente al ganador de la Serie de Campeonato de la Americana, en la que los Guardianes de Cleveland dominan 2-1 a los Rays de Tampa Bay.
Los Cerveceros llevaban 44 años esperando por una segunda oportunidad en el Clásico de Otoño, tras su derrota de 1982 frente a los Cardenales de San Luis.
"Todavía nos queda camino por recorrer. Todavía tenemos grandes partidos por delante", remarcó el capitán Christian Yelich antes de aplaudir la mentalidad del plantel.
"Nos vimos abajo temprano y pensamos: va a ser una gran historia cuando regresemos y ganemos esto", señaló.
Aunque logró el mejor registro de la fase regular, pocos esperaban esta paliza de Milwaukee frente al superequipo erigido por los Dodgers para alcanzar el primer tricampeonato desde el logrado por los Yankees de Nueva York entre 1998 y 2000.
"Puede que ellos tengan un montón de futuros miembros del Salón de la Fama, pero nosotros tenemos un montón de competidores. Y los competidores fueron los que ganaron esta semana", subrayó el mánager de Milwaukee, Pat Murphy.
Despertar tardío de Ohtani
Sin margen de error, el mánager angelino, Dave Roberts, redobló este jueves su confianza por Ohtani al devolverle la condición de primer bate.
La dramática sequía del japonés lo había llevado a ser relegado hasta el sexto turno en la derrota del miércoles, en medio de especulaciones de que incluso podía partir este jueves como suplente.
El ganador de cuatro premios MVP despertó con fuerza en la segunda entrada, cuando la presión de los Dodgers provocó la sustitución del abridor de Milwaukee, Shane Drohan. Los locales abrieron la pizarra con un batazo del cubano Andy Pages que remolcó la carrera de Kyle Tucker.
Las gradas estallaron de júbilo cuando Ohtani agrandó esa mínima ventaja con un descomunal jonrón de tres carreras. El prodigio japonés llevaba 115 apariciones seguidas sin firmar un cuadrangular, en la mayor sequía de su legendaria carrera.
Con su ídolo de vuelta, los hinchas de los Dodgers se atrevieron a soñar con remontar el global de 3-0 en contra, una proeza que solo han conseguido los Medias Rojas de Boston de 2004.
Pero Milwaukee los devolvió rápidamente a la realidad. Tyler Glasnow, abridor de los Dodgers, permitió dobles de Jake Bauers y el venezolano William Contreras y los Cerveceros recortaron la desventaja a la mitad.
El temor se instaló definitivamente en las tribunas cuando Milwaukee llenó las bases en el quinto inning. Una anotación de Sal Frelick, que dio por terminada la noche de Glasnow, y otra de David Hamilton, tras una base por bolas de Bauers, empataron la pizarra antes de que un vuelacercas de Garrett Mitchell pusiera en cabeza a los Cerveceros en la sexta entrada.
El desesperado intento de reacción de los Dodgers se vio arruinado por el gran trabajo del bullpen de Milwaukee, que resistió tres entradas consecutivas con un corredor angelino en tercera base.
Un jonrón de David Hamilton ante el puertorriqueño Edwin Díaz en el noveno inning certificó el súbito final de la dinastía angelina.
Cleveland toma el mando
En la Liga Americana, los Guardianes de Cleveland asumieron el jueves el control de la eliminatoria con un triunfo ante su público por 3-2 frente a los Rays de Tampa Bay.
Un jonrón de dos carreras de Petey Halpin en la quinta entrada volteó el marcador después de que los Rays se adelantaran con dos anotaciones remolcadas por Chandler Simpson en el cuarto episodio.
Los Guardianes ganan la serie 2-1 y hospedarán los dos próximos partidos el viernes y sábado en el Progressive Field. Cleveland trata de terminar con una sequía de títulos que se prolonga desde 1948, mientras que los Rays buscan su primera corona en sus 29 años de historia.