El Barcelona remeció el mercado internacional al concretar la incorporación del centrocampista Rodri, quien deja las filas del Manchester City por una cifra fija cercana a los 60 millones de euros.
La operación económica contempla un costo inicial que se incrementará con 16.5 millones de euros extra en variables por objetivos alcanzados a lo largo de su trayectoria en la entidad catalana.
El flamante refuerzo, de 30 años de edad, selló su vínculo con la escuadra azulgrana por cuatro temporadas tras declinar una propuesta formal presentada por el Real Madrid.
La llegada del capitán español, elegido figura del reciente Mundial, representa una adición estratégica para una zona media que ya posee a referentes como Pedri y Frenkie de Jong.
A pesar de no ser una prioridad inicial, la directiva culé ejecutó el movimiento de forma acelerada al detectar la apertura del futbolista, a quien le restaba un año de acuerdo en Inglaterra.
El director técnico Hansi Flick identificó en el jugador madrileño la figura con experiencia y voz de mando indispensable para afrontar las fases decisivas de la Champions League.