El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) emitió una orden de búsqueda internacional contra Pavel Durov, fundador y director ejecutivo de Telegram, por su presunta complicidad en actividades terroristas.
Las autoridades rusas sostienen que la plataforma de mensajería no retiró canales, grupos, conversaciones automatizadas y bots que supuestamente fueron utilizados para organizar ataques, sabotajes, asesinatos y fraudes cibernéticos dentro del país.
Durov, nacido en Rusia y poseedor de las nacionalidades francesa y emiratí, vive fuera del territorio ruso. El empresario quedó formalmente acusado dentro de una investigación penal que comenzó meses atrás, en medio de las presiones del Kremlin para aumentar el control sobre las comunicaciones digitales.
¿Por qué Rusia acusa de terrorismo al fundador de Telegram?
El FSB señaló que Telegram permitió la permanencia de contenidos utilizados presuntamente por los servicios de inteligencia de Ucrania y por organizaciones consideradas terroristas o extremistas por Moscú.
De acuerdo con la versión oficial, estas herramientas digitales sirvieron para reclutar a ciudadanos rusos y coordinar acciones contra agentes de seguridad, instalaciones energéticas, sistemas de transporte y otros objetivos.
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Las autoridades centraron parte de sus acusaciones en Leo Match, un bot de citas prohibido en Rusia. El FSB afirma que agentes ucranianos se hacían pasar por mujeres jóvenes para contactar, comprometer y posteriormente chantajear a usuarios de la aplicación.
Desde julio de 2025, al menos 46 personas de entre 12 y 22 años habrían sido detenidas por agresiones contra integrantes de las fuerzas de seguridad, incendios y daños a infraestructura después de utilizar este bot, según el organismo ruso.
¿Qué respondió Pavel Durov a las acusaciones de Rusia?
Durov ya había informado en febrero que Rusia abrió una causa penal en su contra por supuestamente facilitar actividades terroristas.
El empresario rechazó los señalamientos y acusó a las autoridades de fabricar argumentos para restringir Telegram, limitar la privacidad de sus usuarios y reducir la libertad de expresión. En una publicación difundida entonces, sostuvo que el proceso formaba parte de una campaña para controlar el acceso a la plataforma.
Tras conocerse la orden de búsqueda internacional, una cuenta oficial vinculada con Telegram respondió mediante una imagen con un gesto ofensivo dirigido a las autoridades rusas, sin presentar una postura jurídica más amplia.
¿Rusia podría bloquear Telegram?
La acusación ocurre mientras el Gobierno ruso aumenta las restricciones contra Telegram, una de las aplicaciones de mensajería más utilizadas en el país.
Moscú ha presionado a la empresa para eliminar contenidos y entregar información relacionada con investigaciones de seguridad. Al mismo tiempo, promueve MAX, una plataforma nacional que activistas y críticos consideran susceptible de facilitar la vigilancia estatal.
Telegram mantiene una situación particular en Rusia: es utilizada por opositores, ciudadanos, medios de comunicación, funcionarios y militares que participan en la guerra contra Ucrania. Esta amplia presencia complica un posible bloqueo total.
La orden rusa tampoco significa que Durov vaya a ser detenido de manera inmediata. Su ejecución dependerá de su ubicación, de los acuerdos de cooperación judicial y de la respuesta de otros países ante la solicitud de Moscú.
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