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Opinión

Todos los caminos llevan a Egresos

“El perfil de los servidores públicos no es cosa menor, es fundamental para entender la conformación de los equipos de trabajo que terminan construyendo a su alrededor”.

Todos los caminos llevan a Egresos
Todos los caminos llevan a Egresos

En la Secretaría de Hacienda y Crédito Público hay una mujer que, con más de tres décadas al servicio del Estado Mexicano, es la encargada de mantener el gasto público en niveles manejables ante el enorme reto de sostener los programas sociales y las obras de infraestructura de este sexenio y de las que, presupuestalmente, heredó.

Esa mujer es la actual subsecretaria de Egresos, Bertha Gómez Castro, encargada de incidir y determinar, en gran medida, la política del gasto, la inversión y la contabilidad pública, el gasto social y la evaluación de sus resultados; es licenciada en Economía por la UNAM, especializada en Administración Municipal y Pública por esa misma universidad y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Cabe recordar la coincidencia que guarda con la Presidenta de la República en cuanto a su origen en la academia, pues fungió como Directora de la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Guerrero.

El perfil de los servidores públicos no es cosa menor, es fundamental para entender la conformación de los equipos de trabajo que terminan construyendo a su alrededor, cobrando mucha mayor relevancia en la administración pública, donde las decisiones impactan directa o indirectamente en la dinámica diaria de la colectividad.

Su trabajo al frente de la Subsecretaría de Egresos y, posteriormente, de la Secretaría de Administración y Finanzas de la Ciudad de México, destacó por haber mantenido el endeudamiento en niveles controlables, y de acuerdo con la realidad y las exigencias del proyecto político de la entonces Jefa de Gobierno de la capital del país.

Gómez Castro tiene mucha experiencia fungiendo como la equilibrista entre los intereses políticos y la aplicación de medidas que garanticen el ejercicio responsable del presupuesto.

Ha demostrado tener la visión integral que le corresponde al servidor público ético, que prioriza el interés colectivo por encima de los apetitos personales de quienes conforman la fauna de la política.

Un ejemplo claro de responsabilidad en su toma de decisiones es el fortalecimiento de las facultades de la Subsecretaría que encabeza, particularmente el Acuerdo por el que se le delegan las facultades de nombrar y remover a las personas titulares de las Unidades de Administración y Finanzas, y a las personas servidoras públicas de los dos niveles jerárquicos inmediatos inferiores adscritas a dichas unidades y, la de proponer al órgano de Gobierno de las entidades paraestatales de la administración pública federal, el nombramiento y la remoción de los mismos en previo acuerdo con el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El otro aspecto para destacar de este Acuerdo es lo que indica el Artículo Segundo, por el cual se establece que fungirá como área consolidadora de las contrataciones públicas de los procedimientos de compra de bienes, contratación de servicios y de llevar a cabo los actos de planeación, investigación de mercado, y procedimientos de contratación de las dependencias y entidades gubernamentales.

Esta reforma, publicada en enero de 2025 a iniciativa de Bertha Gómez en acuerdo con la Presidenta, resultó sumamente acertada. ¿La razón? Muy simple. Controlar los apetitos de muchos titulares de secretarías y entidades cuya principal tentación al asumir sus cargos es la de nombrar a los servidores públicos encargados de la administración de los recursos financieros, humanos y materiales.

Esta medida, aunque no garantiza, sí disminuye la posibilidad de que, las y los servidores públicos responsables de la administración de esos tres tipos de recursos, asuman un comportamiento si no precisamente ético sí mucho más disciplinado y consciente de sus facultades, atribuciones y obligaciones en la correcta aplicación de los recursos que manejan.

De esta forma, su compromiso no está sólo con los titulares de las instituciones en las que sirven sino con la propia Subsecretaría de Egresos de quien depende su permanencia y no así a caprichos, ambiciones o humores políticos, algo muy común en el sector público.

La administración pública es compleja por ser multifactorial en sus causas y consecuencias, y porque, muchas veces, puede presentar objetivos ambiguos y difíciles de medir en la búsqueda del bienestar social y de la atención pertinente de las necesidades de la población, sin embargo, sin importar la fórmula político-ideológica que se aplique; el control de la deuda, el déficit y el mantenimiento de unas finanzas sanas comienza por la vigilancia de los apetitos personales que, en todo Gobierno, en toda empresa, en toda organización, surgen e incrementan sin los frenos adecuados.

Con Claudia Sheinbaum ese freno es Bertha Gómez, subsecretaria de Egresos de Hacienda.

*José Miguel Rosado Pat (Mérida, Yucatán, 1991). Abogado y maestro en Políticas Públicas por la Universidad Autónoma de Yucatán y la Universidad José Martí de Latinoamérica. Diplomado en Periodismo de Investigación por el Instituto Internacional de Periodismo José Martí y en Administración Pública por el Instituto Nacional de Administración Pública. Promotor y periodista cultural. Servidor público federal.