La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte a la región atlántica y caribeña que, si bien este año será tranquilo en materia de ciclones tropicales con menor cantidad, no impide que se formen grandes meteoros como lo fue Melissa el año pasado, finalizando el fenómeno de "La Niña" para abril.
Las aguas del Atlántico estarán calientes, lo que propiciará lluvias torrenciales a lo largo de la primavera-verano de la mano de "El Niño". Se esperan condiciones de calor intenso, incendios forestales y sequía.
La península de Yucatán se encuentra en un periodo de transición climática después de la salida de “La Niña” que se caracterizó por dejar lluvias irregulares, temperaturas bajas históricas y clima anormal, denominado El Niño-Oscilación del Sur (ENSO o ENOS).
A partir de mayo, el fenómeno conocido como “El Niño” será la pauta de la presencia de elevadas temperaturas y sequías, pero también podría traer tormentas más intensas, riesgo de estrés hídrico e posibilidad de incendios forestales. Ante esto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se encuentra analizando como estos factores influirán en la temporada de huracanes próxima.
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El equipo de meteorólogos de la CONAGUA menciona que, una aparición temprana y fuerte de “El niño” acelerará el incremento de temperatura en el agua del océano Pacífico. Este fenómeno podría castigar más al país y a la región a finales de año, cuando las sequías podrían ser un problema muy grave que podrá poner en jaque la garantía del agua potable para los mexicanos.
Durante febrero pudimos conocer de manera muy marcada las características de “La Niña”, siendo las noches muy frías a cambio de días calurosos. Para esta primavera se estipula un aumento progresivo en las temperaturas ambiente ya que aún habrá reminiscencias denominadas La Niña/Fase neutra, de acuerdo con el sistema Meteoros.
La llegada inminente de “El Niño”
De acuerdo con datos conjuntos de CONAGUA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) refieren que conforme la temporada de verano pase, los efectos de “El Niño” se hagan notar.
Con los datos de las instituciones mencionadas, se tiene una probabilidad de entre un 50% y 60% de que este escenario sea posible, ya que las aguas del Pacífico se están calentando a toda prisa abarcando una extensa región entre el ecuador y el trópico de cáncer que atraviesa México.
Si bien, este fenómeno afecta más a la costa del Pacífico, sus efectos pueden llegar hasta la Península y el Caribe, como lo pueden ser elevadas temperaturas que darán la sensación de calor extremo. También, así como un día puede ser muy caluroso y sofocante, durante la tarde o noche se puede desatar una lluvia de grandes proporciones.
Por el elevado aumento de temperaturas, las llanuras y bosques sufrirán un proceso de sequía en primeros periodos, lo que ocasionará mayores sensaciones de calor en núcleos urbanos ya que no habrá pulmones verdes a su capacidad normal que regulan de manera natural la temperatura.
Las lluvias tendrán una presencia notable en todo el territorio, pero pueden ser tan extremas que podrían causar inundaciones. La cuestión es, que los suelos forestales y las vastas áreas naturales tras haber sufrido de sequía, la tierra de su suelo se compactará tanto que no retendría líquidos como lo haría de manera común, habiendo el riesgo de inundaciones.
En cuanto las temperaturas, el SMN ha estipulado temperaturas entre 35°C a más de 40°C para amplias regiones del país, incluyendo la península de Yucatán. A contrapunto, para otoño de 2026 se espera que el descenso de las temperaturas sea poco, ya que las condiciones habrán mermado las capacidades ambientales de un descenso marcado de temperatura como se tenía acostumbrado.
Cabe recordar que al igual que todo evento meteorológico, las condiciones para la formación de “El Niño” pueden cambiar. Hasta ahora, en materia de huracanes, se estima que sea una temporada “tranquila” pero se sabe que estos fenómenos naturales pueden cambiar sus condiciones de manera rápida y extrema.
Posteriormente, las autoridades en materia climatológica darán a conocer más puntualmente en qué condiciones estarán afectando los fenómenos meteorológicos a la región.