A lo largo de 450 metros de Playa Delfines, certificada como Blue Flag, ondearon al menos ocho banderas rojas que advirtieron sobre la presencia de corrientes de retorno y fuerte oleaje. Durante la jornada de ayer solo se observó a un guardavida realizando recorridos en la franja costera, quien exhortó a los nadadores a salir del mar y explicó a distintos grupos los riesgos del fenómeno marítimo, además de brindar recomendaciones de seguridad.
Las dos torres de vigilancia ubicadas en la zona permanecieron sin personal y también resultó notoria la escasa presencia de elementos de la Guardia Nacional y brigadas de primeros auxilios, pese a la afluencia de visitantes en el arenal.
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Las torres de vigilancia instaladas en ese sector permanecieron sin personal asignado y también se notó poca presencia de elementos federales o brigadas de auxilio, a pesar del número de turistas que acudieron a la playa.
De acuerdo con reglamentos internacionales para la vigilancia en zonas costeras, el personal destinado a estas labores debe dimensionarse conforme al nivel de protección requerido en cada playa o sector, considerando las temporadas y el grado de riesgo presente en cada área de baño.
Para establecer el número de rescatistas se toma en cuenta la sectorización del litoral, basada en los niveles de afluencia y las condiciones de seguridad. Bajo ese criterio, se establece como referencia un puesto de vigilancia por cada 400 metros de playa, con una cobertura aproximada de 200 metros hacia cada lado y ubicado a una distancia no mayor a 20 metros de la línea del mar.
Según la Dirección de Protección Civil, las 11 playas públicas de Benito Juárez cuentan con un equipo de 39 guardavidas capacitados; de ese total, cinco pertenecen al cuerpo de Bomberos, quienes tienen la tarea de vigilar y responder ante cualquier emergencia en los balnearios.
Bañistas que acudieron ayer a los arenales del destino ignoraron las alertas colocadas por Protección Civil, que instaló banderas rojas en siete de las 11 zonas públicas vigiladas. “No me di cuenta de las banderas, aunque la corriente sí está pesada”, reconoció Antonio Ruiz, mientras un salvavidas utilizó su silbato para pedir a los nadadores que salieran del agua ante la presencia de corrientes peligrosas.
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Turistas precavidos
La familia Vázquez Martínez, proveniente de Tabasco, fue una de las pocas que optó por priorizar su seguridad. Comentaron que solo permanecieron en la orilla del agua debido a que acudieron con sus dos hijos pequeños.
Una pareja integrada por Fernando y Amanda, originaria de León, Guanajuato, indicó que prefirieron caminar por la arena sin ingresar al mar, además de evitar el contacto con el sargazo.
Protección Civil prohibió el acceso a las playas Delfines, Ballenas, Marlín, Chac Mool y Gaviota Azul, además de restringir parcialmente las zonas bajas de Langosta y Tortugas. En contraste, los balnearios Del Niño, Las Perlas, Pez Volador y Caracol mostraron banderas amarillas, que indicaron condiciones de precaución para los visitantes.