Momentos de tensión se vivieron la tarde de este sábado, en una concurrida playa de la zona hotelera de Cancún, luego de que un hombre fuera rescatado inconsciente tras ser arrastrado por una peligrosa corriente de retorno mientras nadaba en el mar; este hecho activó los protocolos de las autoridades y paramédicos.
El incidente ocurrió en Playa Gaviota Azul, uno de los puntos más visitados por turistas y locales, donde guardavidas que se encontraban en labores de vigilancia detectaron que un masculino tenía serias dificultades para salir del agua debido a la fuerza de la corriente.
De acuerdo con el reporte de las autoridades de emergencia, el bañista fue arrastrado mar adentro por una corriente de retorno, un fenómeno común en las playas del Caribe que puede sorprender incluso a nadadores con experiencia.
Ante la situación, los guardavidas activaron de inmediato el protocolo de rescate y se internaron en el mar para auxiliar al hombre. Cuando lograron sacarlo del agua, el hombre se encontraba inconsciente, por lo que en la misma zona de playa iniciaron maniobras de atención prehospitalaria mientras solicitaban el apoyo de paramédicos.
Durante la valoración inicial, el masculino comenzó a reaccionar, minutos después expulsó agua y espuma por la nariz y la boca. Esta reacción permitió a los rescatistas continuar con los procedimientos de estabilización mientras llegaban los servicios médicos.
Minutos después, paramédicos de Protección Civil acudieron al sitio y realizaron una nueva valoración médica al afectado. En la revisión detectaron que presentaba baja saturación de oxígeno, por lo que de inmediato le colocaron oxígeno para mejorar su respiración.
Debido a su condición, los socorristas determinaron que era necesario trasladarlo a un hospital para una valoración más completa y atención especializada. A bordo de una ambulancia, el hombre fue llevado a un hospital.
Ante este tipo de situaciones, las autoridades reiteraron el llamado a los visitantes y residentes a respetar en todo momento las indicaciones de los guardavidas, atender la señalización de las banderas colocadas en la playa y extremar precauciones al ingresar al mar, especialmente cuando las condiciones del oleaje son adversas.