Durante un operativo de inspección a motocicletas se detectó que varias unidades no contaban con placas, permiso de circulación y los choferes carecen de licencia para conducir. Los entrevistados aseguraron que no las han regularizado por falta de tiempo, recursos económicos, desconocimiento o simple desinterés.
Señalaron que, con mucho esfuerzo, lograron adquirir sus unidades para trasladarse al trabajo, realizar actividades cotidianas o llevar a sus hijos a la escuela.
“Esta moto la uso únicamente para ir a trabajar. No le saco placas porque no tengo tiempo y, además, es muy caro”, dio a conocer una conductora.
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Mientras tanto, en el filtro de revisión encabezado por agentes de Tránsito Municipal, varias unidades ya eran colocadas en grúas para ser trasladadas al corralón, lo que implicará para sus propietarios el pago de sanciones considerablemente más elevadas que el costo de los trámites omitidos.
Bajo la sombra de un árbol sobre la avenida 20 de Noviembre, algunos infractores aguardaban la llegada de familiares que les llevaran facturas, notas de compra o cualquier documento que acreditara la propiedad de las motocicletas y descartara un posible reporte de robo.
Otros confiaban en encontrar alguna licencia vencida guardada en casa para presentarla a los oficiales y obtener una penalización menos severa. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la infracción por circular sin placas en una motocicleta oscila entre 337 y 900 pesos durante el 2026.
El monto aumenta cuando se acumulan otras faltas. En caso de no portar licencia de conducir, la sanción va de 557 a casi mil 400 pesos. Por carecer del permiso de circulación, la penalización fluctúa entre 560 y mil 100. En el escenario más favorable, el conjunto de irregularidades puede derivar en un pago cercano a mil 800; en el más oneroso, supera los 3 mil. A ello se suman los costos por el servicio de grúa y la estancia en el depósito vehicular, gastos que deberán cubrirse para recuperar la unidad.
“Es muchísimo dinero. Hicimos cuentas y son como 3 mil pesos, pero por no traer los documentos nos pasó esto. Ahora lo más complicado es que mientras más tiempo pase, más caro nos va a resultar sacarla del corralón”, mencionó el motociclista Rafael.
Durante la revisión, varios conductores mostraron desesperación y nerviosismo al percatarse de que les faltaba algún requisito. Incluso algunos intentaron ofrecer sobornos a los agentes; sin embargo, al ser advertidos de que podrían enfrentar sanciones más graves, desistieron de su intención.
Al recorrer la ciudad es posible observar numerosas situaciones en las que la ausencia de placas o documentación vigente no es el único problema. También resulta frecuente ver usuarios sin casco de seguridad, menores de edad mal sujetos durante los traslados y maniobras riesgosas al conducir. A ello se suma el desconocimiento de las normas viales por parte de quienes no han cumplido con los requisitos básicos para circular.
“Mi moto me costó 25 mil pesos y la estoy pagando a meses. Si no me apuro, entre las multas y el corralón este problema podría costarme casi la mitad de lo que pagué por ella, además del tiempo que no podré usarla y los gastos adicionales en transporte”, mencionó la motociclista Oralia.
Otros conductores, resignados, recibieron sus boletas de infracción y se retiraron sin protestar. Quedará bajo su responsabilidad cubrir las sanciones, poner al día su documentación y placas para recuperar sus unidades, o bien optar por adquirir otra motocicleta económica, repitiendo así un ciclo que se ha vuelto cada vez más común.