Chetumal. – Personal médico del Centro de Salud “Las Américas”, que actualmente pertenece al IMSS-Bienestar, señaló las múltiples carencias que afectan el funcionamiento del hospital, como es el caso de falta de insumos médicos, medicamentos, papelería y, además, la pérdida de algunas áreas para atender a los usuarios, como es el espacio que estaba dedicado a la estimulación temprana de los niños y que desde hace tres meses funciona como oficina administrativa.
De acuerdo con el personal médico, desde la conversión a IMSS-Bienestar el Centro de Salud ha cambiado mucho en su funcionamiento, pero, lamentablemente, para mal, según señalaron, toda vez que ha perdido servicios que aún el año pasado se continuaban ofreciendo a los pacientes, los cuales, además, son de primera necesidad puesto que están orientados hacia las y los infantes.
Se trata del espacio que tenían dedicado a la atención de menores de cinco años en los que se les tomaban pruebas de desarrollo infantil y se llevaba un control de este, además de que también se les brindaba terapia a aquellos niños que la requerían y que, por diferentes motivos, no podían acudir al Centro Regional de Desarrollo Infantil y Estimulación Temprana (Ceredi) que está ubicado hasta las inmediaciones del bulevar de Chetumal.
En ese sentido, este espacio estuvo en funciones hasta octubre de 2024 e incluso se sometió a una remodelación en la que se hicieron labores de pintura, rehabilitación y adecuación del espacio, además de que la enfermera que estaba a cargo del área contaba con un niño de grupo al cual atendía, sin embargo, aproximadamente desde el pasado mes de septiembre ese espacio quedó como oficina para el personal administrativo del IMSS-Bienestar.
Al respecto, el personal médico explicó que esta suspensión del servicio a los niños se trata de una vulneración a su derecho a la salud y a tener atención médica, además de que representa una gran omisión en los cuidados a la niñez por parte del Centro de Salud, puesto que se trataba de más de una decena de familias que tenían acceso a este servicio para los miembros más pequeños de sus hogares. Por otro lado, también señalaron la falta de tiras reactivas para la toma de glucosa de aquellos pacientes crónicos, además de que los medicamentos que ellos requieren son surtidos “a cuentagotas”, como es el caso del ibersartan con hidroclorotiazida, el cual está destinado a los pacientes crónicos descontrolados.
El mismo caso se presenta con otros medicamentos como la sitaglitina y la pregabalina, los cuales son caros como para que los usuarios los consigan por su cuenta, y, además, sucede que cuando los surten es en cantidades mínimas, al grado de que les han dejado sólo dos cajas y suelen surtirlos cada 45 días, cuando estos son medicamentos que los pacientes necesitan para sobrellevar su día a día y tener una calidad de vida regular.
De igual manera, hicieron hincapié en que actualmente forman parte del programa “La Clínica es Nuestra”, mediante el cual se les otorga recursos a los centros de salud para reparaciones de las instalaciones o la adquisición de equipos e insumos, sin embargo, aseguraron que, hasta el momento, ninguna de las personas responsables se ha acercado a hacer levantamiento de las necesidades de cada área del Centro de Salud, a pesar de que es sabido que presenta muchas carencias.
En ese sentido, señalaron que como tesorera quedó una señora que ni siquiera consulta en la unidad médica, por lo que desconoce totalmente las necesidades del lugar, además de que tampoco ha tenido un acercamiento con el personal médico para consultarle sobre lo que se necesita en materia de reparaciones o adquisiciones, de modo que se teme que los recursos sean mal utilizados y, al final, el Centro de Salud continúe en las mismas condiciones.
Al respecto, indicaron que se necesita desde lo más básico como papelería, impresoras, computadoras hasta insumos médicos, pero también mobiliario como sillas, escritorios, los cuales tienen que ser llevados desde las casas del personal médico para que puedan trabajar de manera digna y darles una buena atención a los usuarios. Finalmente, otra de las quejas que señaló el personal de salud es que el sistema IMSS-Bienestar tiene planeado recortar el tiempo de consultas médicas a sólo 15 minutos, cuando no es una medida viable, ya que consideran que es “humanamente imposible” brindar la atención médica adecuada en un lapso tan corto, de modo que señalan que este cambio de administración que ha sufrido el Centro de Salud ha resultado perjudicial tanto para los trabajadores como para los usuarios.