Quintana Roo / Riviera Maya

¡Solo vive una familia! Así es la comunidad de José María Morelos que quedó casi abandonada

El último habitante del poblado aseguró que nunca abandonó su comunidad porque la agricultura es el único oficio que conoce y del que ha vivido durante décadas.

Así es la comunidad de José María Morelos que quedó casi abandonada
Así es la comunidad de José María Morelos que quedó casi abandonada / Lusio Kauil

Luego de que la comunidad Santo Domingo, en el municipio José María Morelos, llegara a estar habitada por unas 16 familias y que, a raíz de ello, el Gobierno construyera una escuela primaria para brindar educación a los niños, actualmente el poblado permanece casi abandonado. La mayoría de sus habitantes emigró a la cabecera municipal y hoy únicamente permanece Concepción Yam, quien aseguró que nunca se fue porque no sabe dedicarse a otra actividad que no sea trabajar la tierra.

Recordó que tenía 17 años cuando su padre lo llevó a Santo Domingo y agregó que desde entonces aprendió las labores del campo, oficio que le enseñó y que con el paso de los años hizo suyo.

Comentó que cuando los pobladores comenzaron a marcharse, nunca pensó en irse a otro sitio, porque, afirmó, fuera de la agricultura existen ocupaciones que probablemente no sabría desempeñar.

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Por esa razón decidió permanecer cultivando la tierra, sobre todo porque en Santo Domingo hay suficiente superficie para sembrar y únicamente hace falta trabajarla.

Señaló que cultivó sandía, plátano, maíz, chile verde, cilantro y árboles frutales. Aprendió una actividad que pocas personas dominan: la comercialización de las cosechas. Expresó que de poco sirve producir si no se sabe vender.

Comentó que en Santo Domingo llegaron a vivir entre 16 y 20 familias; sin embargo, ahora solo permanece él junto con sus hijos, ya que el resto de los habitantes emigraron.

Dijo que cuando la gente le pregunta por qué decidió quedarse solo en ese lugar, siempre responde, en tono de broma, que fue “porque es el más pendejo”.

La escuela primaria "Pípila" cerró alrededor de 2012 debido a la falta de estudiantes / Lusio Kauil

El camino de acceso a Santo Domingo fue construido hace poco más de 40 años y, desde entonces, no ha recibido una rehabilitación integral. Por ello, según Concepción Yam, actualmente se encuentra en muy malas condiciones.

No obstante, confesó que le da igual que la vía sea reparada o no, pues considera que poco puede hacer ante la decisión de las autoridades, quienes argumentan que no es posible destinar recursos porque vive muy poca gente en la localidad.

Precisó que la última ocasión en que el acceso recibió trabajos de mantenimiento fue durante la administración del entonces presidente municipal Otto Ventura (2008-2011). Desde ese periodo, aseguró, no se han realizado más obras.

La comunidad Santo Domingo cuenta con la escuela primaria “Pípila”, la cual cerró alrededor del 2012 debido a la falta de alumnado.

Concepción Yam tuvo que trasladar diariamente a sus hijos a la cabecera municipal para que cursaran la secundaria, el bachillerato y la universidad. Una de sus hijas obtuvo una maestría en desarrollo ecológico.

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Dio a conocer que Santo Domingo también está reconocido como pueblo indígena y, por esa razón, le corresponden recursos del Gobierno federal para realizar obras de mejoramiento.

Indicó que el año pasado le informaron que la localidad recibiría 80 mil pesos; sin embargo, el recurso nunca llegó. Añadió que desconoce si este año volverán a asignarle presupuesto y cuál sería el monto.

El poblado se ubica a unos ocho kilómetros de la cabecera municipal. Para llegar es necesario desviarse de la Carretera Federal 184, a la altura del kilómetro 136, y recorrer aproximadamente cuatro kilómetros de camino de terracería, bordeando la laguna Chichankanaab, hasta arribar a la localidad.