La aparente tranquilidad turística de la isla de Holbox sigue bajo la lupa tras confirmarse el golpe judicial contra una red de presunto narcomenudeo que operaba en la zona, siete personas, quienes habían sido capturadas hace días atrás en distintos operativos en el municipio de Lázaro Cárdenas, finalmente fueron vinculadas a proceso tras una serie de audiencias donde se determinó que existen elementos suficientes para mantenerlos tras las rejas.
La fiscalía general del Estado logró amarrar los casos de los señalados, divididos en tres carpetas de investigación distintas, luego de que sus detenciones iniciales encendieran las alarmas sobre la distribución de sustancias ilícitas en este destino turístico.
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Los imputados, capturados originalmente en flagrancia con cargamentos de droga listos para su venta, no lograron librar la acción de la justicia y la mayoría pasará el próximo año en prisión preventiva.
El primer grupo delictivo desarticulado en Holbox está integrado por Osmar Vladimir “N”, Yudielkys “N” y Ariel Alejandro “N”, al primero se le procesa directamente por el suministro de marihuana, mientras que a sus dos acompañantes se les acusa de posesión con fines de suministro del mismo vegetal, para asegurar que no evadan la justicia, un juez de control les dictó un año de prisión preventiva justificada.
Bajo el mismo modus operandi cayeron Mario Rubén “N”, alias “Chaparro”; Juan José “N”, alias “JJ”, y una mujer identificada como Yeimi “N”, este trío, también copado por las autoridades en la isla caribeña semanas atrás en posesión de dosis de marihuana destinadas a la venta, recibió el mismo castigo inmediato: un año tras las rejas en un centro de retención mientras se agota la investigación complementaria.
El último de los procesados es Sergio Alejandro “N”, a quien se le fincaron cargos por la posesión de un cóctel de estupefacientes que incluía tanto marihuana como metanfetaminas.
Con estas vinculaciones, las autoridades ministeriales intentan contener el avance del mercado interno de drogas en Lázaro Cárdenas, un problema que ha comenzado a rasgar la fachada paradisíaca de sus playas y que mantiene bajo custodia a estos siete presuntos dinamitadores de la paz pública.