Yucatán

Contra el estrés y el “mal aire”: joven sacerdote maya comparte saberes ancestrales en Yucatán

El joven sacerdote maya Wenceslao Tamayo rescata la medicina ancestral con más de 100 plantas medicinales.

Curar con hierbas también es espiritualidad, afirma joven sacerdote maya de Peto
Curar con hierbas también es espiritualidad, afirma joven sacerdote maya de Peto / Valerio Chan

El curar con hierbas no es una labor simple, sino un oficio que requiere mucha espiritualidad, afirmó Wenceslao Tamayo Cahuich, joven sacerdote maya de la colonia Morelos en Peto.

Desde niño, dijo, le llamó la atención saber sobre las curaciones al ver a su abuelo recolectar plantas que usaba para atender las enfermedades en su comunidad.

Con el tiempo, el joven se relacionó con otros que practicaban el mismo oficio de su abuelo y le enseñaron los secretos de las plantas medicinales.

Noticia Destacada

Disminuyen las ceremonias mayas en Yucatán; nuevas generaciones no tienen interés

En la actualidad, Wenceslao, quien está próximo a terminar su licenciatura en Turismo, conoce una gran variedad de remedios medicinales y cuenta con su propio jardín botánico con más de 100 plantas para las diferentes enfermedades, desde el dolor de estómago, piedras de los riñones y arenilla, entre otras.

El joven es un sacerdote maya que afirmó que las ceremonias son buenas porque los ancestros acuden a ellos por los dones que tienen para limpiar de los remolinos o mal aire, incluso curaban el estrés y la depresión desde antes  de que surgiera la psicología.

Noticia Destacada

Yucatán pierde sus secretos curativos: La herbolaria se extingue y la reemplazan con farmacéuticas

Indicó que “en la actualidad  la manera de conocer la enfermedad  y diagnosticar a las personas es platicando y conociendo su condición, su gordura o delgadez, los puntos donde se encuentra las partes del sistema circulatorio, y a través de una detallada revisión en la que me apoya mi madre cuando es mujer y yo mismo realizo cuando es un varón el paciente”.

También señaló que se deben tener valores y principios, pues hay charlatanes  que sólo se aprovechan y lucran sin comprender que las ceremonias son parte de la espiritualidad y se debe actuar con humildad.