Tras vencerse el plazo legal otorgado por el Tribunal Electoral del Estado de Yucatán (TEEY), el alcalde Joan Gregorio Góngora Suárez, conocido como Picho, ha incurrido en un desacato manifiesto al no cumplir con la sentencia que lo obliga a restituir los salarios retenidos a la comisaria de San Isidro Ochil, Roxana Cámara Avilés.
A pesar de la orden judicial que buscaba frenar la vulneración de los derechos político-electorales de la autoridad auxiliar, el Edil ha optado por ignorar el mandato, dejando a la Comisaria en un estado de indefensión administrativa y económica que ya suma casi dos años.
El desacato de Góngora Suárez no sólo afecta la estabilidad de San Isidro Ochil, sino que representa un desafío directo al sistema de justicia del estado. Fuentes jurídicas señalaron que, ante la omisión del Alcalde, el Tribunal podría proceder con medidas de apremio más severas, que van desde multas económicas personales hasta la solicitud de amonestaciones públicas o vistas a la Fiscalía General del Estado por el posible delito de desobediencia.
La negativa a pagar las remuneraciones, retenidas desde octubre del 2024, es vista por analistas locales como una táctica de presión política para forzar la renuncia de la Comisaria, quien ha mantenido una postura crítica ante las irregularidades de la actual administración priista.
En ese sentido, el abogado activista Edgar Cob señaló: “Ha habido jurisprudencia en ese sentido, durante 2021-2024, comisarías de Tizimín acusaron al Alcalde por quejas similares y la denuncia procedió. Los funcionarios recibieron sus sueltos después de la duración del proceso judicial”.
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“No podemos vivir a oscuras y entre basura”: Escala conflicto político entre el Alcalde de Homún y la Comisaría de Ochil
En San Isidro Ochil, la indignación de los vecinos ha crecido a la par del acumulamiento de basura y la falta de alumbrado. El sentimiento general es que el alcalde no sólo pelea con la Comisaria, sino que tiene secuestrada a la comunidad entera.
“Ya no es sólo un pleito de política, es una falta de respeto a la ley. Si el Alcalde no obedece a un juez, ¿qué esperanza tenemos nosotros los ciudadanos? Las calles siguen a oscuras y los baches están peor que nunca. Parece que por vivir en Ochil no tenemos derecho a servicios porque al señor le cae mal nuestra Comisaria”, comentó don Julián Xequé, vecino de la localidad.
Por su parte, la señora Maricela Puch, madre de familia, expresó su preocupación por la seguridad: “Vemos al Alcalde en las fiestas y ferias muy sonriente, pero aquí en San Isidro no se para. No le paga a la Comisaria y por eso no hay recursos para nada. Los niños tienen que caminar en la oscuridad porque no hay lámparas. Estamos esperando que el Gobierno del estado intervenga, porque el Edil ya demostró que no tiene palabra ni respeto por la ley”.
Ante el incumplimiento del plazo, las autoridades de San Isidro Ochil han manifestado que no darán marcha atrás. Hasta el cierre de esta edición, la defensa legal de la Comisaria estaba planeando presentar el incidente de incumplimiento ante el TEEY.
Mientras tanto, la comunidad permanece en asamblea permanente. “Estamos a la expectativa de qué va a pasar. Si la ley no puede hacer que el Alcalde pague y trabaje, entonces el pueblo tendrá que hacerse escuchar de otra manera”, advirtieron líderes vecinales, quienes no descartan movilizaciones hacia el Palacio Municipal de Homún, como el acontecido en abril del 2025 hace exactamente un año, para exigir el cumplimiento de la sentencia y el cese de las hostilidades administrativas.