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Yucatán

Promueven identidad y saberes mayas con “pajareada” en Kimbilá

Con esta pajareada, Kimbilá se convierte en un escenario de esperanza , entrelazando la educación ambiental y los saberes comunitarios.

Niños de la comisaría de Kimbilá, Tixméhuac, participan en una enriquecedora jornada de pajareada
Niños de la comisaría de Kimbilá, Tixméhuac, participan en una enriquecedora jornada de pajareada / Por Esto!

En un esfuerzo conjunto por reconectar a las nuevas generaciones con la sabiduría del monte y la memoria viva de sus ancestros, las organizaciones U Yich Lu’um y la colectiva Las Hijas del Rap llevaron a cabo una enriquecedora jornada de pajareada comunitaria en la comisaría de Kimbilá. Esta actividad forma parte del proyecto U NEÉNIL IN CH’I’IBAL: Lo que el monte guarda y las niñas y niños recuerdan, una iniciativa que busca sembrar en la infancia el orgullo por su identidad y la defensa del territorio.

Como organizaciones socias del Global Fund for Children, ambas agrupaciones apuestan por el trabajo en red, celebrando el llamado de la iniciativa U Muuk’il Xch’úupalo’ob, que significa La fuerza de las niñas, para construir aprendizajes que trasciendan los libros y se vivan directamente en la naturaleza, de acuerdo con información proporcionada por Yamili Chan Dzul, promotora de las actividades.

La votación para estos reconocimientos está abierta hasta el próximo 20 de abril

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La jornada no inició de manera convencional; comenzó con el Tooj Óolal, que quiere decir acuerdos del alma, un espacio de respeto y armonía donde las niñeces establecieron las bases para una convivencia sana durante el pajareo. Guiados por el respeto a la vida silvestre, los pequeños exploradores se adentraron en los senderos para observar la biodiversidad que los rodea.

Durante la actividad, las y los participantes realizaron las siguientes labores: Registro de aves, elaboraron un listado de las especies avistadas, reconociendo la fauna local. Expresión artística, capturaron a través de dibujos las plantas y animales observados, fortaleciendo su capacidad de observación. Medicina tradicional, participaron en la actividad Ts’aak Yaj, donde aprendieron sobre el uso medicinal de las plantas locales, conectando con los saberes profundos de sus abuelos y del territorio maya.

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El éxito de esta experiencia en esta comunidad de Tixméhuac fue resultado de la suma de esfuerzos de diversas voces. U Yich Lu’um destacó el acompañamiento de Mejen t’aano’ob Pequeñas voces A. C., quienes brindaron un apoyo fundamental desde el Maya t’aan, para traducir a lengua maya, asegurando que el idioma materno fuera el vehículo de transmisión de estos conocimientos.

“Nos llena de alegría poder sumar esfuerzos con grandes mujeres que impulsan espacios para que las niñeces se reconecten con el monte, la memoria y el territorio”, señalaron Eleuteria Hoil y Enrique Pech, representantes de la asociación. Esta colaboración subraya el papel vital de las mujeres en la preservación de la cultura y la defensa de los territorios de vida en Yucatán.

Para los organizadores, ver a las niñas y niños maravillarse con el canto de un ave o el aroma de una planta medicinal es la mayor recompensa. “Seguimos fortaleciendo el vínculo entre las niñeces, la naturaleza y la memoria del monte. Es ahí donde reside la verdadera fuerza de nuestro pueblo”, comentaron Marlene Ucan y Manuela Chan, integrantes de Las Hijas del Rap.

Durante el evento se agradeció al colectivo Mulixa Phana, Angélica León Vivas y el colectivo Sal A Pajarear Yucatán, quienes documentaron el entusiasmo de una generación que se reconoce como guardiana de su entorno.

Con esta pajareada, Kimbilá se convierte en un escenario de esperanza donde la educación ambiental y los saberes comunitarios se entrelazan para asegurar que lo que el monte guarda, nunca sea olvidado por quienes heredarán la tierra.