A tres años de la muerte masiva de abejas por uso de agroquímicos en diversas localidades del estado, principalmente en el municipio de Hopelchén, apicultores denunciaron que hasta hoy no existe ninguna prohibición de estos productos altamente tóxicos para insectos y humanos, lo que ha recrudecido la contaminación del agua, suelo y aire.
Noticia Destacada
Gobierno federal le cumple a maiceros de Hopelchén y eleva el precio del maíz a 6,800 pesos
Revelaron que la falta de control ha provocado pérdidas por más de 16 millones de pesos al sector, además de al menos 20 casos de cáncer, malformaciones en niños y niñas, así como un incremento del 80% en enfermedades gastrointestinales.
Benjamín Ye Acosta, originario de la comunidad de San Francisco Suc-Tuc, municipio de Hopelchén, acudió al Congreso del Estado para exigir al presidente de la Comisión Especial para el Cuidado y Protección de las Abejas, diputado Gaspar Nah Miss, que sesione y emprenda acciones para frenar la mortandad de abejas.
El apicultor señaló que, pese a la creación de una comisión intersecretarial, no se han concretado acuerdos ni acciones efectivas. Aseguró que los agroquímicos continúan utilizándose sin regulación estricta, lo que mantiene el riesgo latente para los apiarios y comunidades cercanas. “No hay un control real”, afirmó.
En su comunidad se han documentado entre 10 y 20 casos de cáncer, principalmente de piel, labios y estómago. También se han observado malformaciones en menores y, tras inundaciones, los padecimientos gastrointestinales se incrementaron hasta en un 80%, lo que atribuyen a la contaminación del agua.
En el plano económico, detalló que la primera mortandad registrada en 2023 dejó pérdidas por 12 millones de pesos; una segunda afectación representó casi 4 millones más, acumulando alrededor de 16 millones de pesos. Aunque recibieron apoyo estatal con nuevos núcleos de abejas, estos se perdieron nuevamente a inicios de 2024 tras otra aplicación de agroquímicos.
Ye Acosta mencionó que han sostenido reuniones con autoridades ambientales y de salud, pero sin resultados concretos. No descartó acciones legales y acusó que en las inmediaciones de su comunidad operan grandes ranchos agrícolas dedicados a cultivos como maíz y soya, como la empresa Yibel, donde —aseguró— se utilizan estos productos. Mientras tanto, advirtió, la mortandad de abejas continúa y el sector apícola sigue sin recuperarse.
SÍGUENOS EN WHATSAPP: DA CLICK AQUÍ
JGH