Padres y madres de familia residentes de la colonia Mirador nuevamente se manifestaron contra autoridades del Ayuntamiento de Campeche tras la privatización de la cancha sintética en la calle Tumbo con 108, entre las colonias Divino Niño y Morelos II, luego de que desde hace días representantes de un grupo de fútbol representado por la Alcaldía se ha acaparado el espacio, impidiendo el ingreso de los vecinos que suelen reunirse en el sitio público.
Noticia Destacada
Regreso a clases en Campeche: ¿cuándo es el próximo puente escolar? Esto dice el calendario de la SEP
De acuerdo con los quejosos, el problema inició hace un par de semanas cuando dos maestros de una academia de fútbol comenzaron a reunirse en la mencionada cancha con un permiso firmado por las autoridades municipales que les otorgaba el espacio por tres horas al día. Sin embargo, la situación se agravó cuando, tras culminar las prácticas, estas personas clausuraban el lugar con candados para impedir el acceso de los vecinos que suelen reunirse por las tardes con sus hijos, generando molestias.
Asimismo, algunos padres señalaron que incluso una maestra, y presunta esposa del entrenador del equipo, aparentemente comenzó a intentar agredir a los menores que se acercaban con la intención de jugar en el sitio, amenazando con llamar a la policía. Ante esta situación, los manifestantes mencionaron que en varias ocasiones han intentado comunicarse con las autoridades del Ayuntamiento para solucionar el conflicto, resaltando que al menos cuatro veces les han cancelado las reuniones, negándoles incluso la atención.
De igual forma, reconocieron que su conflicto no inició con compartir el espacio, confesando que estaban dispuestos a adaptarse a los horarios solicitados; sin embargo, se mostraron inconformes tras suscitarse lo de los candados y las presuntas agresiones. Durante la disputa, se presentó el Director de Cultura y Difusión del Complejo, Gianni Barrera Rincón, para tratar de calmar la situación, así como elementos de la Policía Estatal, quienes evitaron que el conflicto escalara hasta los golpes tras “calentarse” el ánimo entre los involucrados.