Campesinos y productores de maíz de la comunidad de San Vicente Cumpich hicieron un llamado urgente a las autoridades por la llegada de personas, presuntamente foráneos, que están visitando las milpas y se están llevando las mazorcas listas para sancochar, afectando gravemente a los agricultores que, con mucho sacrificio, han logrado sus cultivos. Los ladrones, denunciaron, ingresan a los terrenos como si fueran de su propiedad y bajan las mazorcas más tiernas para llevárselas, dejando a los productores con pérdidas económicas que impactan directamente en el sustento de sus familias.
Ante la inacción de las autoridades, los campesinos advirtieron que, si no hay medidas y no se sanciona a los ladrones, ellos tomarán la justicia por propia mano. “Ya estamos cansados. Si la policía no viene, nosotros vamos a tener que cuidar lo que es nuestro. Y al que sorprendamos, se las verá con nosotros”, señaló un afectado.
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Los productores de maíz, entre ellos Carlos May Can, Felipe May Dzib y Misael López Moo, mencionaron que las principales afectaciones se pueden ver en las milpas que se encuentran a la orilla de la carretera para llegar a la comunidad. “Se ve cómo estos ‘mapaches de dos patas’ andan cosechando las milpas que no son de ellos. Entran como si nada, bajan los elotes y se los llevan. Es un abuso”, denunció Carlos May, visiblemente molesto.
Los campesinos alertaron a sus compañeros para que estén al pendiente de sus milpas y eviten pérdidas económicas que afecten a sus familias. “Ya les dijimos a todos que no se descuiden. Que estén pendientes. Porque si no, nos van a dejar sin nada”, dijo Felipe May.
Uno de los problemas más graves, señalaron, es que están incomunicados, ya que por estos rumbos no llega la señal de celular para reportar a los sospechosos. “No podemos llamar a la policía porque no hay señal. Estamos solos. Por eso nos estamos organizando para cuidar las milpas entre todos”, comentó Misael López.
Los productores mencionaron que irán organizando guardias comunitarias para cuidar sus milpas, y advirtieron que al que sorprendan bajando los elotes será detenido y se le cobrará todo lo que se ha robado. “Que no se vayan a descuidar. En la comunidad de Cumpich hay ley, y se las aplicaremos. No vamos a permitir que nos roben lo que con tanto esfuerzo hemos cultivado”, sentenciaron.
Los campesinos recordaron que, antes, se colocaban retenes por estos rumbos, pero ahora ya no llegan los policías a la población. “Esto es raro. Antes había vigilancia. Ahora ya no viene nadie. Por eso los ladrones se aprovechan”, reclamó un productor que ha trabajado la tierra más de 30 años.
La situación ha generado tensión en la comunidad, donde los campesinos temen que, de no actuar las autoridades, se puedan registrar enfrentamientos entre productores y ladrones. “No queremos violencia, pero tampoco vamos a dejar que nos roben. Si la policía no viene, nosotros vamos a tener que hacer algo”, dijo un joven que ayuda a su padre en la milpa.
Mientras, los campesinos de San Vicente siguen trabajando la tierra, pero ahora “con un ojo puesto en la milpa y otro en el camino”.