México abrió las puertas del Mundial 2026 con una ceremonia de inauguración llena de color, música y simbolismos que celebraron la identidad del país ante millones de espectadores alrededor del planeta. El Estadio Ciudad de México fue el escenario de una fiesta que combinó tradición, modernidad y figuras de talla internacional.
La encargada de dar inicio al espectáculo fue Lila Downs, quien presentó un número cargado de elementos representativos de la cultura mexicana. Su actuación marcó el comienzo de una ceremonia diseñada para rendir homenaje a las raíces y tradiciones del país anfitrión.
Minutos después, Maná y Danny Ocean tomaron el escenario para elevar la energía de los asistentes. Sus interpretaciones hicieron vibrar al inmueble y prepararon el ambiente para una celebración que fue creciendo en intensidad conforme avanzó el programa.
Uno de los momentos más significativos llegó con la aparición de decenas de bailarines portando vestimentas tradicionales mexicanas. Entre los trajes destacados sobresalieron las icónicas Adelitas, que sirvieron para representar parte de la historia y el legado cultural de México ante el público internacional.
La música continuó con la participación de Los Ángeles Azules y Belinda, quienes ofrecieron una combinación de cumbia y pop que puso a cantar y bailar a miles de aficionados presentes en el estadio y a quienes seguían la transmisión desde distintos países.
Otro instante que generó conversación en redes sociales fue la aparición de los populares Labubus, personajes que se han convertido en una sensación global y que formaron parte de la producción visual del espectáculo, sorprendiendo a muchos de los asistentes.
La parte final de la ceremonia estuvo reservada para algunas de las figuras más reconocidas de la música internacional. J Balvin, Shakira y Burna Boy protagonizaron una presentación espectacular acompañada de efectos visuales, luces y una puesta en escena de gran formato.
Los tres artistas interpretaron el tema oficial del Mundial 2026, provocando una ovación generalizada y cerrando una noche que combinó entretenimiento, cultura y emoción en un mismo escenario.
Con esta ceremonia, México dio la bienvenida oficial a la Copa del Mundo y mostró al planeta una parte de su riqueza cultural. La fiesta inaugural dio paso al primer partido del torneo y al inicio de una competencia que promete emociones dentro y fuera de la cancha durante las próximas semanas.