La historia de Prichard Colón llegó a su fin este jueves, casi 11 años después del combate que transformó por completo su vida. El exboxeador puertorriqueño murió a los 33 años, según confirmó su padre, Richard Colón.
El anuncio fue realizado a través de redes sociales, donde su papá y exentrenador compartió un mensaje para despedirlo y agradeció las muestras de cariño y las oraciones que acompañaron a la familia durante todos estos años.
Su familia confirmó el fallecimiento
Richard Colón lamentó públicamente la pérdida de su hijo y recordó que uno de sus deseos era regresar de vacaciones a Puerto Rico. El padre del exboxeador explicó que intentó hacer realidad ese sueño, pero finalmente no fue posible.
La familia pidió a quienes siguieron la historia del joven mantenerlos en sus oraciones, mientras enfrentan la pérdida de quien durante años luchó por recuperar parte de la movilidad que perdió después de aquel combate.
¿De qué murió Prichard Colón?
Hasta ahora, no se ha informado la causa específica del fallecimiento. No obstante, la trayectoria de Colón estuvo marcada por las consecuencias de las lesiones cerebrales irreversibles que sufrió durante una pelea en 2015.
Tras aquel enfrentamiento fue llevado a un hospital y posteriormente recibió atención médica por las graves lesiones que había sufrido. Desde entonces, necesitó cuidados y terapias de rehabilitación de manera constante.
Una promesa del boxeo
Antes de la tragedia, Prichard Colón era considerado uno de los jóvenes con mayor proyección dentro del boxeo. Su récord profesional terminó con 16 victorias y una derrota, además de 13 triunfos conseguidos por nocaut.
El puertorriqueño había construido una carrera ascendente y sus presentaciones habían despertado el interés de los aficionados al boxeo, quienes veían en él a un peleador con posibilidades de alcanzar grandes escenarios.
El combate que cambió su vida
El 17 de octubre de 2015, Colón subió al ring del EagleBank Arena, en Fairfax, Virginia, para enfrentarse al estadounidense Terrel Williams.
Durante el combate, Williams conectó varios “golpes de conejo”, considerados ilegales porque impactan en la parte posterior de la cabeza. La actuación del árbitro Joe Cooper también fue cuestionada por quienes consideraron que no intervino de manera suficiente ante estas acciones.
Después de la pelea comenzó la tragedia
Una vez terminado el enfrentamiento, el estado de Colón generó alarma y tuvo que ser trasladado a un hospital. Los médicos determinaron posteriormente que había sufrido lesiones cerebrales que tendrían consecuencias permanentes.
Aquel episodio puso punto final a su carrera profesional cuando apenas tenía 22 años y se encontraba en uno de los momentos de mayor crecimiento dentro del deporte.
Nunca abandonó su deseo de volver a caminar
A pesar de las dificultades, el exboxeador continuó durante años con sus terapias, acompañado por su familia. Poco antes de su muerte, su padre compartió imágenes en las que se observaba que seguía trabajando con la esperanza de recuperar movilidad.
El objetivo de volver a caminar se mantuvo como una de sus principales metas durante su proceso de rehabilitación, incluso después de casi una década de vivir con las secuelas del combate.
Su vida en Estados Unidos
Durante sus últimos años, Prichard Colón permaneció en Estados Unidos, donde continuó con sus cuidados y tratamientos.
Su historia deja el recuerdo de un boxeador que llegó al profesionalismo con grandes expectativas, pero cuya carrera terminó abruptamente después de una pelea. La noticia de su muerte vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias que pueden tener los traumatismos en el boxeo y el largo camino de recuperación que enfrentó junto a su familia.