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Entretenimiento / Televisión

House of the Dragon: traiciones, muerte y fuego marcan el final de la temporada 3

La tercera temporada de House of the Dragon termina con una sangrienta Batalla de Tumbleton que lleva a Rhaenyra al límite de la guerra.

La temporada llegó a su fin
La temporada llegó a su fin

La guerra entre los Verdes y los Negros alcanza uno de sus momentos más crueles en el cierre de la tercera temporada de House of the Dragon. La Batalla de Tumbleton deja una ciudad devastada y muestra hasta dónde pueden llegar ambos bandos para conseguir la victoria.

El enfrentamiento no destaca por grandes hazañas heroicas, sino por la violencia que deja a su paso. Las calles quedan cubiertas de cuerpos y cenizas, mientras los soldados convierten el conflicto en una masacre que también alcanza a la población más vulnerable.

Una estrategia que convierte a los niños en escudos

Lord Ormund, comandante de los Hightower, decide colocar a cientos de niños sobre las murallas de Tumbleton con la intención de impedir que las fuerzas enemigas ataquen la ciudad. La estrategia busca proteger la posición de los Verdes y, al mismo tiempo, perjudicar la imagen de Rhaenyra.

Sin embargo, la situación cambia cuando Ser Gwayne y Daeron intentan encontrar una salida negociada. Su propuesta incluye liberar a Lord Corlys como gesto para alcanzar un acuerdo, pero Daemon rechaza la posibilidad de una tregua y decide continuar con el ataque.

Daemon desafía las órdenes de Rhaenyra

Para evitar destruir directamente las murallas, las fuerzas de Daemon recurren a los combatientes norteños encabezados por Lord Roderick, quienes intentan escalar las defensas. El objetivo es entrar a la ciudad sin provocar una destrucción todavía mayor.

Pero Daemon ordena a sus tropas actuar con extrema violencia, una decisión que contradice las instrucciones de Rhaenyra, quien buscaba evitar que su bando fuera visto como responsable de una brutalidad indiscriminada.

La batalla muestra entonces el lado más oscuro de la guerra. Los jóvenes colocados en las murallas reaccionan con miedo y desesperación ante el avance de los soldados, mientras algunos combatientes terminan enfrentándolos directamente.

Caraxes también entra en combate

Uno de los momentos más duros ocurre cuando Daemon avanza con Caraxes hacia las puertas de Tumbleton. Dos niños quedan atrapados en el camino del dragón y, aunque el jinete muestra una expresión de dolor, finalmente ordena utilizar el fuego de la criatura.

La escena refuerza una de las ideas centrales del episodio: en una guerra de esta magnitud, incluso quienes no tienen capacidad para decidir sobre el conflicto terminan pagando sus consecuencias.

El enfrentamiento final dentro de Tumbleton

Una vez que las tropas consiguen entrar a la ciudad, Daemon se enfrenta en combate directo con Ser Jon Roxton, uno de los principales hombres de confianza de Ormund. El choque entre ambos representa otro de los momentos más violentos de la batalla.

Mientras tanto, Lord Roderick continúa luchando pese a haber perdido un brazo. Su avance termina llevándolo hasta Ormund Hightower, quien también queda expuesto ante la brutalidad del enfrentamiento.

El episodio cierra así una temporada marcada por las traiciones, la guerra y la pérdida de vidas, mientras la situación de Rhaenyra se vuelve cada vez más complicada. La Batalla de Tumbleton deja claro que el conflicto por el Trono de Hierro ha cruzado un punto en el que prácticamente nadie puede salir ileso.