El asteroide Bennu vuelve a colocarse en el centro de la investigación científica tras un nuevo estudio que aporta hallazgos clave sobre el origen del sistema solar. A partir de muestras recolectadas en 2023 por la misión OSIRIS-REx, expertos lograron identificar procesos químicos mucho más complejos de lo que se pensaba.
La investigación, publicada en la revista PNAS, revela que el agua no se distribuyó de forma uniforme en el asteroide. En cambio, fluyó por zonas específicas, alterando solo ciertas regiones y dejando otras prácticamente intactas.
Uno de los descubrimientos más relevantes fue la identificación de tres dominios químicos a escala nanométrica, es decir, estructuras extremadamente pequeñas de apenas 20 nanómetros. Este nivel de detalle permitió observar cómo la interacción entre agua, minerales y materia orgánica dejó huellas durante la formación del cuerpo celeste.
Además, los científicos detectaron compuestos organosulfurados —moléculas complejas que contienen azufre— atrapados en áreas ricas en carbonatos. Este patrón sugiere que dichos minerales se formaron a partir de fluidos de agua en movimiento, lo que confirma que Bennu tuvo actividad química localizada.
En contraste, otras zonas del asteroide conservaron su composición original, lo que indica que el agua no alcanzó todo el material. Esta diferencia es clave, ya que permite entender que los procesos de formación de estos cuerpos no fueron homogéneos, sino fragmentados y altamente complejos.
El material analizado fue traído a la Tierra por la NASA, en una de las pocas misiones que han logrado recuperar muestras de asteroides. Bennu, con aproximadamente 500 metros de diámetro, contiene fragmentos que datan de hace 4 mil 600 millones de años, lo que lo convierte en una cápsula del tiempo del sistema solar primitivo.
Estos resultados ayudan a reconstruir cómo se formaron los primeros cuerpos celestes y qué tipo de compuestos químicos existían antes del surgimiento de la vida en la Tierra, reforzando la importancia de Bennu como uno de los objetos más valiosos para la ciencia actual.