La reconocida cadena de comida mexicana La Casa de Toño se encuentra en el centro de una posible operación empresarial de gran escala, luego de recibir una propuesta de compra valuada en alrededor de 400 millones de dólares. La oferta ha despertado gran expectativa por el crecimiento que ha tenido la marca durante las últimas décadas.
El interés por La Casa de Toño surge tras consolidarse como una de las cadenas de antojitos más exitosas del país. Con más de 60 sucursales distribuidas entre la Ciudad de México y el Estado de México, el restaurante se ha ganado la preferencia de miles de clientes gracias a la rapidez de su servicio y a la popularidad de platillos como el pozole, las quesadillas y los sopes.
Según información publicada por Bloomberg, la propuesta económica supera los 7 mil millones de pesos al tipo de cambio actual. Incluso, la valoración de la empresa rebasa la de importantes operadores restauranteros de la región, lo que refleja el peso comercial que ha alcanzado la marca en el mercado mexicano.
Ante el interés de los inversionistas, Casa de Toño contrató a un asesor financiero para revisar las propuestas y analizar la viabilidad de una eventual negociación. En caso de concretarse la operación, el objetivo sería acelerar la expansión de la cadena hacia otras regiones del país, además de abrir camino en mercados de Estados Unidos y Latinoamérica.
¿Quién lo va a comprar?
El principal interesado en adquirir la empresa es Grupo Gigante, un conglomerado mexicano con amplia presencia en los sectores comercial y restaurantero. La compañía, que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores, administra marcas como Toks, Shake Shack, Panda Express, además de negocios como Office Depot, RadioShack y Petco.
De acuerdo con su reporte financiero correspondiente al primer trimestre de 2026, Grupo Gigante registró ingresos por más de 8 mil 743 millones de pesos y una utilidad bruta superior a 3 mil 793 millones, cifras que respaldan su capacidad para afrontar una operación de este tamaño.
Un negocio nacido en Azcapotzalco
La historia de Casa de Toño comenzó en 1978, cuando Marco Antonio Campos, con apenas 18 años, inició la venta de antojitos mexicanos en la colonia Clavería, en Azcapotzalco, utilizando un sencillo anafre y recetas familiares heredadas por su madre y su abuela.
Con el paso del tiempo, el pequeño puesto resultó insuficiente y el negocio se trasladó al garaje de la vivienda familiar, donde comenzó su crecimiento. Aunque originalmente se llamaba Las Dos Poblanas, fueron los propios clientes quienes popularizaron el nombre de "Casa de Toño", identidad que terminó convirtiéndose en una de las marcas más reconocidas de la gastronomía mexicana.