La indignación por el feminicidio de Miriam Cruz Alpuche y de su nieta Ariana, de tan solo 12 años, desencadenó una violenta jornada de protestas y disturbios en el municipio de Ostuacán, Chiapas. Los hechos culminaron con el linchamiento de uno de los sospechosos y la quema de la presidencia municipal.
De acuerdo con reportes periodísticos difundidos este sábado 24 de octubre, la tensión escaló drásticamente tras darse a conocer la captura de dos hombres señalados por su presunta participación en el doble crimen. Cientos de pobladores se concentraron en la localidad y rebasaron a los elementos de seguridad que custodiaban a los detenidos.
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La multitud arremetió contra los dos sospechosos. Uno de los hombres falleció en el lugar a consecuencia de los golpes recibidos por la muchedumbre, mientras que el segundo fue rescatado por las fuerzas de orden y puesto nuevamente bajo custodia oficial.
Durante las protestas, los manifestantes irrumpieron e incendiaron las instalaciones de la presidencia municipal, lo que obligó a desplegar operativos para intentar recuperar el control en la zona.
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Ante la gravedad de la situación, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, emitió un mensaje a la ciudadanía en el que hizo un firme llamado a evitar tomar la justicia por propia mano y exhortó a la población a permitir que las instituciones correspondientes actúen conforme a la ley.
Las autoridades mantienen presencia en el municipio mientras se realizan las investigaciones para esclarecer tanto el feminicidio de las víctimas como los actos de violencia registrados en el ayuntamiento.