Quintana Roo

Advierten posibles daños ambientales por obras en Punta Esmeralda; señalan falta de permisos

El biólogo Gabriel Robles aseguró que la rehabilitación del camino de acceso comenzó sin contar con estudios ambientales y advirtió sobre posibles afectaciones al manglar y al flujo natural del agua.

Los trabajos de rehabilitación del camino hacia Punta Esmeralda, en Playa del Carmen, fueron cuestionados por la presunta falta de estudios y permisos ambientales.
Los trabajos de rehabilitación del camino hacia Punta Esmeralda, en Playa del Carmen, fueron cuestionados por la presunta falta de estudios y permisos ambientales. / Especial

La rehabilitación del camino de acceso hacia la zona de playa “Punta Esmeralda” de Playa del Carmen, no cuenta con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), por lo tanto, el gobierno municipal incurrió en delitos ambientales, comentó el biólogo Gabriel Robles, presidente del colegio de biólogos en Playa del Carmen.

Cabe mencionar que el gobierno municipal lleva a cabo la rehabilitación del camino y acceso a la Punta Esmeralda, proyecto que inició el 31 de agosto de 2026 con una inversión de 23 millones de pesos, cuyo contrato fue asignado a la empresa de Carlos Gualberto Calam Cuesta, bajo el número de licitación SIyOP-FORTAMUN-013-2026.

Para el biólogo, bloquear, rellenar o fragmentar un ecosistema de manglar altera drásticamente su flujo hídrico y su estructura, lo que desencadena graves riesgos ambientales, civiles y socioeconómicos para las comunidades costeras.

El profesionista aseguró que los manglares actúan como "esponjas" naturales que absorben el exceso de agua y al bloquearlos, el agua de lluvia o de desbordamientos no tiene dónde filtrarse, se inunda directamente las zonas urbanas.

El biólogo Robles, indicó que el camino de terracería que inicia desde la Quinta Avenida de la colonia Luis Donaldo Colosio Murrieta hacia la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) para llegar a la playa Punta Esmeralda esta rodeada no solo de vegetación, sino de manglares el principal hábitat de diversas especiales animales, de tal forma que al rellenar el área sin dejar conexiones de extremo a extremo se cierra el paso del flujo hidrológico.

En ese contexto, el gobierno municipal antes de iniciar la obra debió realizar los estudios de impacto ambiental para presentarlo ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que la Dirección de General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) realizara las evaluaciones y análisis del proyecto para emitir el resolutivo, describió el biólogo.