Quintana Roo

Sobreprotección de padres limita la autoridad de maestros en Quintana Roo

Docentes de Quintana Roo aseguran que la sobreprotección de los padres y las restricciones disciplinarias debilitan su autoridad y afectan el aprendizaje escolar.

Profesores advierten un debilitamiento de la autoridad docente por sobreprotección de padres y trabas disciplinarias.
Profesores advierten un debilitamiento de la autoridad docente por sobreprotección de padres y trabas disciplinarias. / Efrén Martín

Trabajadores de la educación en Quintana Roo advirtieron que la sobreprotección de las nuevas generaciones de tutores, las constantes reformas educativas y las restricciones para aplicar medidas disciplinarias están debilitando la autoridad docente y afectando el proceso de aprendizaje en el nivel básico. Ante este escenario, algunos profesores han optado por dejar el trabajo frente a grupo para desempeñarse como maestros de educación física, profesores de asignatura o prefectos, con el propósito de evitar conflictos con padres de familia o el riesgo de enfrentar denuncias ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Quintana Roo.

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Manuel Caballero Cahuich, profesor jubilado con 33 años de trayectoria docente y casi cuatro años en la dirección del Conalep en Quintana Roo, señaló que actualmente la disciplina ya no puede aplicarse de la misma manera en el proceso de enseñanza-aprendizaje debido al rechazo de algunos padres de familia a las medidas correctivas. Afirmó que las modificaciones en los métodos de enseñanza han afectado el rendimiento escolar y aclaró que no se trata de un fenómeno exclusivo del estado, sino que ocurre en todo el país.

El docente refirió que los padres de familia suelen quejarse del bajo rendimiento de sus hijos sin considerar que, en algunos casos, forman parte del problema debido a una postura sobreprotectora, pues rechazan cualquier tipo de sanción ante el incumplimiento de responsabilidades dentro del aula.

“Ahora resulta que no puedes llamar la atención a los alumnos, pues puede ser causa de una denuncia ante Derechos Humanos, pero el más afectado resulta ser el estudiante”, subrayó.

Por su parte, Raúl, maestro con 11 años de experiencia, coincidió con esta postura y compartió que prefirió desempeñarse como prefecto en su secundaria para evitar problemas con los tutores. Detalló que tomó esta decisión luego de que la madre de un alumno lo amenazara con denunciarlo ante la CEDHQROO y reunir firmas para suspenderlo, tras un accidente donde el menor sufrió un raspón mientras realizaba un ejercicio físico.

Octavio, docente con 18 años de servicio, consideró que los organismos defensores de los derechos humanos han restado autoridad a los profesores al limitar las medidas disciplinarias indispensables para el aprendizaje. Aclaró que rechaza rotundamente el maltrato físico, pero consideró necesarios los llamados de atención y las correcciones formativas, como la suspensión del recreo. Añadió que la figura del maestro perdió el valor comunitario que tenía en el pasado.

Los docentes coincidieron en que otro factor determinante son las constantes reformas educativas impulsadas cada sexenio, pues la falta de continuidad en los planes de estudio dificulta la consolidación de aprendizajes. Asimismo, cuestionaron las políticas que limitan la reprobación, permitiendo que alumnos avancen de grado sin contar con los conocimientos necesarios. Finalmente, confiaron en que la consulta nacional anunciada por el Gobierno Federal permita construir una reforma que atienda las deficiencias del sistema.

JGH