En completo abandono permanece la subestación de bombeo COPLAMAR, ubicada a la salida de la cabecera municipal, sobre la carretera que conduce al poblado de Naranjal, luego de que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) dejara de operar las instalaciones sin informar oficialmente los motivos.
De acuerdo con información proporcionada anteriormente por la propia CAPA, la subestación funcionó durante más de 30 años de manera ininterrumpida y el acuífero del que se abastecía nunca presentó señales de agotamiento. Sin embargo, las operaciones fueron suspendidas y actualmente la infraestructura permanece sin uso.
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La comisariada ejidal de La Presumida, Clara Jazmín Pat, señaló que la dependencia no ha notificado al ejido si la extracción de agua fue suspendida de manera definitiva o si existe algún proyecto para reactivar la subestación.
Explicó que las instalaciones se encuentran dentro del núcleo agrario de La Presumida, por lo que los ejidatarios consideran que deben recibir algún beneficio por el aprovechamiento del recurso hídrico.
Entre las solicitudes planteadas por los habitantes destaca que CAPA otorgue la exención permanente del pago del servicio de agua potable para los ejidatarios, como compensación por la explotación del acuífero ubicado en sus tierras.
Con el propósito de conocer la postura oficial sobre el abandono de la subestación y el futuro de las instalaciones, se buscó al gerente local de CAPA, Luis Heredia; sin embargo, en las oficinas informaron que ya no ocupa el cargo. También se intentó localizar a quien presuntamente asumió la gerencia, José (Pepe) Flota Güemes, pero tampoco fue posible obtener una declaración.