Quintana Roo

Temporada baja pega al turismo de Quintana Roo: Trabajadores enfrentan “descansos solidarios” y vacaciones adelantadas

Empresas del ramo aplican “días solidarios” ante el desplome del verano y un septiembre desolador.

La menor actividad lleva a hoteles y restaurantes a aplicar vacaciones adelantadas y jornadas sin pago para evitar despidos; aunque conservan su plaza, los empleados pierden ingresos por los días que no trabajan
La menor actividad lleva a hoteles y restaurantes a aplicar vacaciones adelantadas y jornadas sin pago para evitar despidos; aunque conservan su plaza, los empleados pierden ingresos por los días que no trabajan / Rodolfo Flores

Una temporada de verano muy por debajo de los pronósticos generó que cuatro de cada 10 trabajadores de la industria turística de Quintana Roo enfrenten “descansos solidarios” y vacaciones adelantadas durante el periodo de menor actividad. Estas medidas implican días sin sueldo, aunque los empleados conservan su puesto de trabajo, afirmó Marianela Nahuat, directora operativa de Recursos Humanos.

La Ley Federal del Trabajo no contempla los llamados “descansos solidarios”. Hoteles y sindicatos acuerdan este esquema para evitar recortes de personal durante la temporada baja. Bajo este modelo, los trabajadores mantienen su plaza y seguridad social, pero dejan de recibir el salario correspondiente a las jornadas que no laboran.

Empleados de hoteles en la Riviera Maya aseguraron que los llamados “días solidarios” están afectando su economía. “Un día menos de trabajo a la semana perjudica a final de cuentas, porque representa menos ingresos y eso nos obliga a ajustar los gastos en la familia”, afirmó Juan Carlos Hernández, trabajador del área de Mantenimiento, quien mencionó que en el hotel Mayakoba Rosewood, donde labora, la ocupación apenas alcanza el 15%.

Comentó que, debido a esta baja demanda, de los 60 empleados que laboraban en su área, ahora solo quedan 40. “Aún no sabemos cómo vendrán los meses de septiembre y octubre, pero la situación no pinta para nada bien”, dijo.

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Duplican “días solidarios” en Cozumel ante baja ocupación hotelera y ventas

De acuerdo con el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social 2026, en Quintana Roo 133 mil 390 personas trabajan en los sectores de comercio y servicios, lo que confirma la fuerte dependencia económica del estado respecto del turismo.

La ocupación hotelera del Caribe mexicano se ubicó en 55 por ciento antes del inicio de septiembre. A este panorama se suma la reducción de operaciones en el Aeropuerto Internacional de Cancún, que acumuló jornadas con solo 315 vuelos.

El tráfico internacional también ha registrado una caída de dos dígitos durante varios meses. Ante la menor afluencia de visitantes, Xel-Há envió a casa a parte de su personal, mientras otros establecimientos aplican desde mayo y junio vacaciones adelantadas, permisos y jornadas sin sueldo.

La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) ha señalado que este esquema permite conservar las fuentes laborales. Por su parte, los empresarios hoteleros argumentan que la baja demanda dificulta cubrir el costo de las nóminas.

El Congreso de Quintana Roo y la Secretaría del Trabajo han indicado que los empleados pueden denunciar los descansos obligatorios sin pago. Pese a este llamado, el sector turístico reducirá durante septiembre el número de trabajadores en funciones mediante jornadas de inactividad y vacaciones anticipadas.

La ley no contempla jornadas sin ingresos económicos para conservar el puesto / Rodolfo Flores

Pocos comensales

Los restaurantes de Cozumel reportaron una disminución de hasta el 35% en sus ventas durante las últimas semanas, debido a la reducción a una menor afluencia de visitantes y al descenso en el consumo de residentes vinculados directa o indirectamente con la actividad turística.

El empresario Antonio Sosa señaló que la reducción en el número de comensales se ha reflejado durante el periodo vacacional de verano y ha alcanzado a negocios relacionados con el turismo.

Mencionó que en redes sociales se han difundido avisos relacionados con el cierre de algunos restaurantes y establecimientos. Sin embargo, no presentó una cifra que permita determinar cuántos negocios han dejado de operar.

Meseros reportaron ganancias de entre 50 y 80 pesos, insuficientes para el sustento / Rodolfo Flores

Otro de los factores señalados corresponde a los costos asociados con los pagos mediante tarjetas bancarias. De acuerdo con su explicación, los establecimientos deben cubrir las comisiones de las instituciones financieras por las operaciones efectuadas mediante terminales de pago, además de las obligaciones fiscales.

Sostuvo que estos cargos representan una reducción adicional al margen de operación de los negocios y señaló que algunos establecimientos han optado por aceptar únicamente efectivo.

Armando Hernández, empresario, subrayó que cuando baja el número de visitantes también disminuye el movimiento en los restaurantes. “El comportamiento de las ventas depende en buena medida del flujo turístico”.

Ante el escenario de menor consumo, consideró que los establecimientos deben concentrarse en conservar a sus clientes mediante atención y servicio, con el objetivo de mantener la actividad durante los periodos de baja afluencia.

Carolina Moreno, trabajadora de un restaurante, indicó que la menor cantidad de clientes se refleja en toda la operación del establecimiento.

Las proyecciones negativas obligarán a algunos establecimientos a cerrar durante 60 días / Ovidio López

Crisis en clubes de playa

En Isla Mujeres la afluencia en una docena de clubes experimentó un bajón del 30 por ciento; durante el fin de semana se ubicó en 60, por lo que al menos un establecimiento cerraría este mes por falta de clientes y reabriría en noviembre.

Rosario Castro, directiva, confirmó que no hay reservaciones de grupos para todo el mes en curso y que tiene conocimiento de que la situación es similar en la mayoría del sector. Por ello, se reducirá el personal operativo y a partir de esta quincena entrarán en vigor los “días solidarios”, como ocurre en otros giros.

En promedio, los sitios recibían a 3 mil visitantes, pero ahora la cifra bajó a mil 500, con una capacidad utilizada de apenas 30 por ciento. El Pescador, histórico centro de recreación con 40 años de existencia, podría cerrar durante dos meses por falta de clientes. “Se gasta menos cerrado que abierto”, dijo un trabajador.

Juan Balois y Efrén Kú, responsables de otros establecimientos, señalaron que las navieras que operan catamaranes aplicaron descuentos del 15 al 20 por ciento para promocionar en plataformas digitales recorridos individuales con tarifas de 824 a mil 50 pesos. Los contactos directos para grupos todavía negocian mejores condiciones, sostuvieron.

También hay ofertas dirigidas a habitantes locales, con paquetes de 800 a 900 pesos por persona, que incluyen alimentos y bebidas para disfrutar del entorno durante seis u ocho horas, además de barra libre.

Empresario planteó sortear la mala situación con un mejor servicio hacia los clientes / Antonio Blanco

Temporada fructífera

Durante la temporada vacacional de verano, la derrama fue de 800 millones de pesos, lo que significó un incremento del 14 por ciento respecto del 2025, debido a la mejoría en la ocupación hotelera y al aumento del gasto de los visitantes hospedados.

Lo anterior, de acuerdo con datos de la Secretaría estatal de Turismo (Sedetur) y directivos de negocios. La temporada cerró en 69 por ciento, de acuerdo con un sondeo realizado hasta el 21 de agosto por personal de estadística de esa instancia, en coordinación con el área municipal. En agosto del 2025 se ubicó en 62.2.

En el turismo masivo que arribó por barcos de ruta se movilizaron alrededor de 450 mil personas durante 45 días, con un desembolso promedio de mil 200 pesos por individuo, lo que representó un global de 540 millones. En los clubes de playa acudieron 135 mil paseantes, con un consumo de mil 500 pesos por visitante, para un total de 202 millones; mientras que los hoteles cerraron con una ocupación del 69 por ciento, equivalente a 133 mil huéspedes durante el periodo y una derrama de 71 millones.

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El gran total fue de 813 millones de pesos, con un aumento estimado del 14 por ciento en comparación con el año anterior. Sin embargo, Jesús Pool, residente, dio a conocer que una cantidad ínfima llegó a los comercios de artesanías y restaurantes alejados de la playa. Explicó que las ventas de los primeros rondaron entre mil y mil 500 pesos durante los fines de semana, pero el costo de las mercancías representa el 70 por ciento, situación que mantiene a varios establecimientos al borde de la quiebra.

Eulalio Tun, mesero, dijo que durante el periodo apenas obtenía entre 50 y 80 pesos de propina, por lo que sus compañeros se quejaban de que apenas reunían para cubrir sus gastos. Muchos visitantes optaban por consumir en las fondas del mercado municipal del Centro y en las colonias, además de adquirir tacos en puestos semifijos.

Enrique Juárez solicitó extender la ayuda mediante despensas entre los meseros, luego de que hace unos días fueran atendidos los lancheros.

No hay buenos pronósticos para septiembre, cuando se prevé una ocupación de apenas 46.2%, similar a la del año pasado, en medio de una guerra de precios por las habitaciones, al grado de que existen tarifas de 800 pesos por noche.

Para algunos residentes, la esperanza de un repunte iniciará a finales de octubre / Luis Enrique Cauich

Abrupto descenso

En Holbox, tras la conclusión del periodo vacacional, la llegada de visitantes registró un desplome abrupto que mantiene a los prestadores de servicios en una situación crítica, afectando directamente a la zona de Punta Cocos, donde los negocios locales operan a una fracción mínima de su capacidad habitual, de acuerdo con testimonios recabados por Joselín Ávila Correa, propietario del club Playa Peta.

Detalló que el movimiento turístico se desplomó en el inicio de septiembre, al situarse en apenas 20 por ciento de ocupación.

Con plantillas que oscilan entre 10 y 20 colaboradores por local, el periodo de baja demanda representa una etapa de contención económica en la que la prioridad empresarial es preservar las fuentes laborales.

Para mitigar los efectos de esta contracción, las medidas aplicadas al interior de los negocios van desde la rotación de turnos y los “días solidarios” hasta el esfuerzo por cubrir los sueldos íntegros, debido a que los trabajadores dependen no solo de sus percepciones fijas, sino también de las comisiones derivadas del consumo de los turistas.

Las proyecciones económicas del ramo apuntan a que el número de visitantes se mantendrá reducido durante las próximas semanas, con un volumen de operaciones que podría permanecer entre niveles críticos y porcentajes moderados de ocupación.

Los prestadores de servicios confían en que el panorama comience a revertirse gradualmente hacia finales de octubre y principios de noviembre, impulsado por la llegada de turistas con motivo de las festividades tradicionales del Día de Muertos, periodo que históricamente marca la reactivación general de la actividad turística en Holbox.